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22/05/2026 28 min Resums de ponències
## Retos sociales, acción colectiva y horizonte de bienestar La intervención se articula en torno a una idea de fondo clara: los grandes desafíos sociales de hoy no son aislados, sino acumulativos, y exigen una respuesta sostenida desde el compromiso público y el tercer sector. A partir de una lectura de la situación en España, Marc repasa fenómenos como la pobreza, el envejecimiento, la inmigración, la polarización, el impacto de la inteligencia artificial y la presión del cambio climático, para situar en ese contexto el papel de Fundación La Caixa y de las entidades que acompañan a las personas más vulnerables. **La exclusión sigue siendo la gran herida social.** La pobreza continúa afectando a una parte muy significativa de la población, y las cifras dibujan una realidad persistente: una de cada cuatro personas en España está en situación de pobreza, con una incidencia especialmente dura en la infancia, donde el dato alcanza a uno de cada tres niños. En algunos entornos urbanos, la precariedad de las familias con menores supera incluso el 40%. A ese panorama se suman desigualdades que se reproducen en el acceso a la educación, en las oportunidades ligadas al género y en las diferencias asociadas al origen. **El envejecimiento coloca el cuidado en el centro.** Entre los cambios demográficos, el aumento de la esperanza de vida aparece como uno de los más determinantes. No solo porque obliga a repensar la atención a las personas mayores, sino porque abre interrogantes de futuro sobre la sostenibilidad del sistema de cuidados y la capacidad de respuesta de la sociedad. La intervención subraya que no existe todavía un movimiento suficientemente decidido para encarar ese reto con una visión de largo recorrido. **La diversidad necesita cohesión, no polarización.** La inmigración se presenta como una realidad necesaria para un país que requiere talento y población activa, pero también como un proceso que está transformando la sociedad hacia una mayor diversidad. El problema, advierte, surge cuando esa diversidad convive con dinámicas de polarización que empujan en dirección contraria y alcanzan cada vez más a personas jóvenes, con discursos que hace unos años habrían parecido impensables. **La tecnología plantea oportunidades y riesgos.** La inteligencia artificial y la evolución tecnológica aparecen como uno de los grandes aceleradores de cambio. Su impacto aún está por definirse: pueden servir para reducir desigualdades, mejorar la atención y hacer más eficaces ciertas respuestas sociales, pero también pueden ampliar brechas si se concentran en pocas manos o se aplican sin criterio ético. Frente a la fascinación técnica, la intervención insiste en la necesidad de orientar su uso hacia una mejora real de la vida de las personas. **El cambio climático ya es también una cuestión social.** Lejos de ser un debate abstracto, el impacto climático se relaciona con nuevas situaciones de vulnerabilidad, incluidos desplazamientos forzados y episodios extremos como la riada de Valencia, citada como ejemplo de una realidad que antes no se contemplaba con esta intensidad. El argumento de fondo es que la crisis climática no solo altera el entorno, sino que también agrava la desigualdad social. **Las vulnerabilidades se acumulan.** Uno de los puntos más relevantes de la intervención es la idea de que los problemas no llegan solos, sino superpuestos. En las convocatorias de proyectos y en el trabajo de campo aparecen cada vez más casos en los que pobreza, soledad, dependencia, fragilidad familiar y exclusión territorial coinciden en una misma persona o en un mismo hogar. Esa acumulación convierte la intervención en un desafío mucho más complejo. **El tercer sector no es complementario, es imprescindible.** Frente a esa realidad, la ponencia defiende con claridad el papel del tercer sector como pieza esencial del acompañamiento social. La crítica es explícita: las políticas públicas pueden articular medidas y ayudas, pero rara vez ofrecen el acompañamiento cercano que requieren quienes están en mayor exclusión. Desde esa perspectiva, las entidades sociales no solo cubren un vacío, sino que hacen posible una intervención que ninguna política general puede sustituir por sí sola. **La aspiración es una sociedad del bienestar.** Más que hablar de un estado del bienestar como logro cerrado, se propone pensar en una sociedad del bienestar como horizonte compartido. La idea es sencilla y potente: cada actor debe aportar desde su lugar para que nadie quede atrás. Esa formulación, además, introduce una dimensión ética en un contexto donde la competitividad económica suele desplazar el valor del cuidado y de la cohesión social. **Fundación La Caixa como proyecto con continuidad histórica.** La segunda parte de la intervención recorre la evolución de la entidad desde su origen como caja de ahorros y pensiones hasta su configuración actual como fundación bancaria. Se recuerda que el proyecto nace en 1904 como una iniciativa de la sociedad civil para atender necesidades básicas de la clase trabajadora y que, con el tiempo, fue vinculando su actividad financiera a la generación de beneficios para la obra social. La transformación regulatoria tras la crisis de 2008 obligó a crear CaixaBank y más tarde a dar el paso a Fundación Bancaria, en un proceso de separación de activos y redefinición institucional. **La vocación social ha acompañado cada etapa.** Pese a los cambios de estructura, la intervención insiste en que la lógica de fondo se ha mantenido: una actividad económica cercana al cliente y al territorio, con voluntad de reinvertir parte de los resultados en programas sociales. Desde esa continuidad se explica también la amplitud del trabajo desarrollado en distintas áreas y la presencia de proyectos en todo el país. **Un recorrido amplio en salud, atención y cuidados.** Sin entrar en una enumeración exhaustiva, se señalan algunas magnitudes que dan cuenta de esa escala: casi 180 hospitales, unas 180 residencias y numerosos recursos asociados al ámbito de la atención y la intervención social. También se menciona el desarrollo de programas vinculados a escuela, cuidadores, final de vida y soledad, junto con experiencias incipientes de teleatención que apuntan a un cambio de modelo en la atención futura. **La teleatención y la tecnología pueden abrir una nueva etapa.** La intervención reconoce que todo este campo está todavía en una fase inicial y exige cautelas, pero lo considera una herramienta con potencial para mejorar la respuesta social en un contexto de mayor volumen poblacional y mayor complejidad de necesidades. La clave, insiste, no está en la tecnología por sí sola, sino en el uso que se haga de ella. **Hacer posible lo que parecía improbable.** El cierre recupera una dimensión más simbólica y emocional del proyecto. La idea de la utopía aparece no como una quimera, sino como el horizonte que permite seguir caminando juntos. Se evoca también un spot homenaje a las entidades y profesionales implicados, con una frase atribuida a las notas de Francesc de Moragas, fundador de la caja: “lo imposible es solo un poco más difícil que hacer las cosas difíciles”. Esa convicción resume el espíritu de un proceso que, al inicio, quizá no parecía destinado a alcanzar la escala que hoy tiene. **Atreverse fue la condición para llegar hasta aquí.** La intervención concluye con un agradecimiento a quienes han hecho posible ese recorrido, tanto a las personas presentes como a las conectadas en streaming. El mensaje final es claro: sin la voluntad de intentarlo, sin la decisión de avanzar aun cuando el objetivo pareciera lejano, el proyecto no habría llegado a desplegarse con la amplitud y legitimidad que hoy presenta.
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Bienvenido, muchas gracias, Marc. ¿Qué tal?

Lo primero, muy buenos días a todas y a todos, ¿no? Un placer veros una vez más todos juntos, que ahora nos pasa más de tanto en tanto, ¿no? Pero está muy bien.

Agradecerte tu presencia y tu visión estratégica dentro del programa. Y quería comentar un poco, ahora que no nos escucha nadie, cómo está actualmente el entorno social en el que nos encontramos, de cambios muy profundos y de retos constantes, y saber un poco cuáles son los retos dentro de Fundación La Caixa en cuanto al entorno social.

Bueno, yo creo que ahora, con lo que hablaba Alexia, también apuntaba ya algunos de estos retos y alguna de estas situaciones que se van dando, ¿no? Yo diría, y si lo vemos desde el plano más de nuestro país, que es al final donde estamos actuando, hay un primer eje que está muy relacionado con la exclusión y que, desgraciadamente, se va repitiendo. Y yo creo que todos también somos conscientes de que pasan los años y seguimos estando con una situación, cuando lo miramos en comparación con el continente europeo, en donde tenemos mucha gente con muchos problemas, ¿no?

Si empezamos por la pobreza, seguimos estando. Este año pasado, si visteis, teníamos como el mejor dato de los últimos años en situación de pobreza, que nos llevaba a que una de cada cuatro personas en España está en situación de pobreza. Había mejorado unas décimas. Había medios que anunciaban lo contentos que estaban, pero de algo que nos parece impresentable a nivel estatal.

Si miramos la pobreza infantil, uno de cada tres; depende del lugar, incluso en grandes ciudades, muchas veces estamos en porcentajes superiores al 40% de familias con niños menores de 18 años en situación de pobreza. Y esto yo creo que son estadísticas que nos van alimentando esa dificultad que hay detrás, ¿no? Y que además se le suman todas esta parte de desigualdades, desigualdades que cada vez son más evidentes y que cada vez más la evolución que vamos teniendo nos da. Son desigualdades en el acceso a la educación, que es evidente que depende de dónde estés no vas a tener esas mismas oportunidades que en otros lugares; desigualdades de género, desigualdades en general por origen, que también nos pasa, ¿no?

Si le añadimos a este concepto de exclusión y de cómo se va dando, le añadimos también los cambios demográficos, y que somos todos conscientes del primero, el del envejecimiento. El del envejecimiento nos sitúa con el concepto de cuidado en el centro y que además es muy próximo a nuestro programa, ¿no? Pero que cuando lo miramos en extensión nos da a todos muchísimas incógnitas de cómo puede ser esa atención en los próximos años, ¿no? Porque tampoco vemos que haya un movimiento decidido a ver cómo lo enfocamos, con muchos otros que seguramente nos dan algunas incógnitas añadidas, como puede ser si habrá suficiente dinero para pagar las pensiones de todos los que van a llegar en estos años y que seremos muchos, ¿no? Una gran mayoría.

También lo mismo desde la parte de inmigración. Desde la parte de que somos un país que necesita además de personas que vienen de fuera, pero que además esas migraciones se están produciendo y eso nos da una sociedad muchísimo más diversa, y que necesitamos que sea diversa y que tiene que crecer sobre esa diversidad, pero que en cambio estamos viendo fenómenos de polarización que lo que hacen es llevar esto al otro extremo, ¿no? Cada vez más preocupante seguramente también porque cada vez cogen más a personas, a chicos y chicas muy jóvenes, ¿no? Que vemos algunas opiniones que hace unos años, yo creo que cuando empezamos el programa no hubiésemos dicho que veríamos seguramente, ¿no? Pero eso también se está dando, ¿no?

Y si a todo esto le vas añadiendo al final los cambios, y Alex estaba hablando de la inteligencia artificial o la tecnología, como lo queráis ver, pero que te lleva a una velocidad del cambio muy grande, a muchas incógnitas que hay detrás, a si esto funcionará de alguna manera sirviendo para paliar esas divergencias que hay, esas desigualdades, o las va a incrementar. Y hablaba de esos siete grupos que controlan la tecnología, pues no sé si estamos muy cerca de que eso vaya a la igualdad o si vemos temas como el cambio climático, que también están arrojando nuevas situaciones de vulnerabilidad social. Hay migraciones que ya son en este momento solo por motivo de cambio climático o situaciones; vimos la de la riada de Valencia de hace un año y pico, ¿no? Que no hubiésemos dicho tampoco nunca que iba a estar, ¿no?

Yo creo que eso configura una situación, primero, de que cada vez más se concentran muchas cosas en personas que lo están pasando mal, ¿no? Y que eso nos da, y si miramos lo que se nos presenta también en las convocatorias de proyectos, situaciones en donde las vulnerabilidades se suman y, cuando se suman, eso acaba dejando situaciones de alta dificultad de intervención. Y que quizá, cuando lo intentas ver desde qué manera eso se puede paliar, yo creo que pone en primer plano precisamente el trabajo que se hace desde las entidades del tercer sector.

Yo creo que difícilmente puede haber una política que, sin que haya un acompañamiento, se ocupe de las personas que pasan por mayores dificultades y que están en una situación mayor de exclusión. Y si queremos pensar que la sociedad debe evolucionar hacia una situación de mayor igualdad, eso difícilmente podrá ser sin que sean las entidades del tercer sector las que lo ataquen. No he visto ningún programa de la administración que realmente haga acompañamiento. Se soluciona todo, sí; puede haber aportaciones económicas que, cuanto mayores o más generales sean, quizá es más fácil que se puedan estar aplicando, pero nunca acompañando.

Y creo que ahí hay todo un papel para los próximos años, un papel en donde juega lo que propiamente las entidades van a hacer, un papel en donde también jugamos los que impulsamos proyectos. Yo creo que encontrar eso con Jordi Riera, que es el director científico que tenemos del programa que se aprobó de infancia, él siempre habla de que lo que hablábamos de sociedad, el estado del bienestar, era un estado que seguramente no acabaremos de ver, pero que la aspiración debería de ser a la sociedad del bienestar, donde cada uno aportemos aquello que podamos para que la situación sea cada vez mejor y que, además, no deje a nadie atrás. Y que son conceptos que económicamente, en una economía que lo que busca es la competitividad, parece que eso no importe, pero que cada vez más yo creo que a la sociedad sí que le importa y que le debería importar más. Y pienso que ahí está el reto para estos próximos tiempos en ese ámbito social.

Muy bien, Marc. Actualmente, ahora en el 2026, digo por ese empuje que tiene Fundación La Caixa, preguntar un poco por la salud de Fundación La Caixa, cuál es la situación, cómo de saludable está la situación de Fundación para estos retos.

Mira, yo creo que habremos visto, y en muchos de los encuentros que hemos ido teniendo, habremos visto precisamente esa evolución. El año 2008, que fue cuando empezamos con el programa, era el primer año que habíamos llegado a 500 millones de euros de presupuesto de la Fundación La Caixa, que era una parte de la caja de ahorros, de la caja de pensiones, caja de ahorros y pensiones, caja de pensiones para la vejez y de ahorros, que era la caja de toda la vida, y que se iba manteniendo en aquel momento con ese formato caja de ahorros, desde una actividad que, cuando empezó en 1904, ya era un movimiento también de la sociedad civil para intentar atender a las situaciones de dificultad, primero de la clase trabajadora en general, porque era un momento conflictivo y luego era previo a la existencia de pensiones públicas, y que fue lo que empezó a promover esas pensiones; y que las cajas de ahorro lo que tenían, sin tener accionistas, era ese motivo de, con una actividad económica que intentábamos hacerla lo mejor posible, con una proximidad muy clara al cliente final, pero que también llevaba una intervención en lo más local, generábamos unos beneficios y de esos beneficios acabábamos pudiendo desarrollar programas, que en nuestro caso, como esto, incluso la ley que había en aquel momento para las cajas de ahorros, lo que hacía era limitar el porcentaje de beneficios que se podía dedicar a la obra social, sobre todo para solidificar la entidad, para hacer una base más estable y que pudiese tener un mejor futuro.

Cuando todo esto evoluciona con motivo de la crisis que empieza en el año 2008, toda la regulación que va saliendo, de la que además la Caixa nunca pasó, bueno, la Caixa de aquel momento tuvo que crear CaixaBank por obligación porque se requería que hubiese una licencia bancaria. Lo primero que hicimos fue crear CaixaBank y el 100% era de la Caixa; luego salió otra regulación que decía que las cajas no podían seguir tampoco así y hicimos ese paso a Fundación Bancaria, que además limitaba el porcentaje que podíamos tener en lo más tradicional que tenemos, que es la acción como entidad financiera.

La evolución después de todo esto lo que hizo fue eso, una separación de activos. Desde hacía muchos años la Caixa había empezado también a hacer algo más que no tan solo la actividad directa de oficina cercana, sino que empezó con inversiones, e inversiones que tenían, y esto nuestro presidente es el que siempre lo cuenta, cuando se decide empezar así, se decide empezar con aquello que la población necesitaba para su día a día. Por eso las inversiones que tenía la Caixa desde hace ya mucho eran en aguas, en gas, en las autopistas, en telefónica, en todo aquello que era necesario para el...

Y que además, yo creo que, mirándolo con los datos, son casi 180 hospitales, 180 residenciales, unos cientos, no sé cuántas residencias. Es evidente que en todas partes. Y que seguro que ya hemos empezado a generar escuela con muchas cosas y que hay muchos lugares en donde ya se están empezando programas, en donde hay mucha parte ya mirada de cómo lo hemos podido estar enfocando.

Entonces yo creo que podemos estar todos muy orgullosos. La parte de escuela, de cuidadores también nos está ayudando; el final de vida y soledad. Pienso que vamos teniendo muchos elementos y toda esta parte que ahora estamos de manera incipiente con la atención telemática, además con todo lo que tiene que tener de precauciones, pero que yo creo que seguro que nos van a acompañar. Y como decía Alex, seguro que va a ser un antes y un después, que habrá muchas cosas que bien empleadas pueden ser un principio para una mejor atención a todo el mundo en el futuro, que además con los volúmenes poblacionales y cómo vamos a tener en los próximos años, seguro que es necesario ese complemento.

Efectivamente, yo creo que lo que nos da cuenta Alex también es que es un momento histórico, la mirada que en un futuro tendrán de este momento, esta situación en la que vivimos, y no perder de vista eso, las necesidades esenciales que ya cubrimos desde el programa y esa consolidación. Yo creo que hay una capacidad también aún de actuar éticamente con toda esta parte, y que muchas veces se habla de inteligencia artificial y a veces se confunde con tecnología, porque la tecnología ha ido evolucionando y ha ido evolucionando en una línea en donde la capacidad de proceso y la capacidad de enviar datos ha ido incrementándose exponencialmente. Entonces hay cosas que se pueden hacer ahora que antes no, que tampoco necesitan de una caja negra que nadie sepa por qué lo haces. Hay muchas cosas que con tiempo alguien las habría hecho, pero las hace con mucho menor tiempo y te permite tener una decisión muy al lado de lo que necesitas en aquel momento. Por tanto, yo creo que ahí hay espacio para que entre todos podamos hacer que esto evolucione de una manera ética y positiva para la población.

Muy bien. Marc, un placer, muchas gracias por acompañar esta visión.

Igualmente a vosotros y felicidades a todos. Gracias.

Y si la utopía estuviera en el horizonte, y si cuando me acercara ella de mí siempre se alejara, y si a cada uno de mis pasos ella escapara de mis brazos, ¿para qué serviría entonces la utopía? Pues la utopía servía para lo que siempre nos sirvió: para, juntos, tú y yo, no dejar nunca este caminar.

Un segundo, que va a comentar algo Marc. Digo, habéis visto este spot que lo hemos lanzado como homenaje a todos y a todas, y a todas las entidades y a todos los profesionales. Coge una frase al final que dice aquello de que lo imposible es solo un poco más difícil que hacer las cosas difíciles. Esta es una frase que estaba en las notas de Francesc de Moragas, que era el fundador de la caja. Y fue de donde se cogió esa inspiración; luego salió esta línea de comunicación. Pero que si pensáis cuando empezamos con el programa no era muy distinto. Seguramente nadie esperaría que estuviésemos en todas las provincias de España y el volumen de lo que estamos atendiendo y, diríamos, yo qué sé, la legitimidad que tiene todo aquello que estamos haciendo. Lo que quiero decir es que, si no nos atrevemos a hacerlo, nunca hubiésemos llegado. Entonces, que esto sirve como homenaje a todos y a todas, a todos los que estáis aquí y a los que estáis en streaming conectados. Muchísimas gracias a todos.