**Construir horizontes en tiempos de incertidumbre**  

La sesión de la Cátedra Social se presenta como un encuentro dedicado a **“sostener la esperanza, construir horizontes en tiempos de incertidumbre”**, con la intervención de **Francesc Torralba**, descrito en la presentación como filósofo, teólogo, pedagogo y escritor, y recientemente premiado por **_Anatomía de la esperanza_**. La apertura sitúa también el marco de la Cátedra, iniciada en **2005** con el profesor **García Delgado** y ampliada desde **2023** a temas sociales, además de los económicos. La intervención introductoria enlaza la ponencia con programas e iniciativas de la Fundación La Caixa y con una idea central reiterada durante toda la sesión: la esperanza como energía para seguir caminando.

**La esperanza como eje de la sesión.** La presentación insiste en que la esperanza no es una noción abstracta, sino un hilo que atraviesa el título de la sesión, la trayectoria del ponente y varias actuaciones sociales de la entidad. Se recuerda una campaña en la que aparece la utopía como horizonte que empuja a seguir caminando. También se subraya una frase atribuida a Francesc de Moragas: **“Lo imposible es sólo un poco más difícil que hacer las cosas difíciles.”** Esa idea sirve para vincular la esperanza con la acción sostenida, no con un entusiasmo pasajero.

**Una palabra que hay que pensar.** Torralba parte de que la esperanza es una palabra muy usada, pero poco pensada. Señala que al filósofo le corresponde ahondar en términos como esperanza, dignidad, libertad, felicidad, amor o amistad, porque con frecuencia circulan de manera superficial. Su punto de partida es una pregunta exigente: cómo sostener la esperanza cuando todo se hunde, cuando aparecen desiertos oscuros y la incertidumbre es real. Desde ahí propone una reflexión que no quiere ser decorativa, sino conceptual y práctica.

**Lo que la esperanza no es.** El ponente utiliza una aproximación “vía negativa” para aclarar primero los errores más comunes. La esperanza, dice, no es ingenuidad, porque la ingenuidad ignora las contrariedades; la esperanza, en cambio, las contempla. Tampoco es evidencia, ya que no hay garantías de que todo saldrá bien. Y no es una espera pasiva, quieta, porque conduciría a la parálisis. Menos aún es una expectativa fundada en cálculos de probabilidad: la esperanza es querer que algo sea posible aunque sea poco probable.

**Esperar sin negar la dificultad.** A lo largo de la intervención se repite que la esperanza no borra los obstáculos. Torralba habla de adicciones, de personas que viven en la calle o de contextos familiares muy deteriorados para mostrar que la esperanza convive con la adversidad. No se trata de negar la maldad, la crueldad o la sinrazón, sino de mantener abierta la posibilidad de cambio. En esa línea, afirma que el futuro no está escrito y que depende de las decisiones presentes, del compromiso y de la responsabilidad.

**La grieta, la creatividad y el cambio.** La esperanza tampoco consiste en insistir de forma mecánica en lo mismo. Torralba la separa de la obstinación y de la tozudez, y la vincula con la creatividad, la flexibilidad y la imaginación. Recurre a la imagen del muro y la grieta: cuando una vía no funciona, hay que buscar otro paso. A partir de ahí introduce ejemplos como el fracaso escolar repetido o la equinoterapia para niños con autismo, como muestras de que la innovación y la combinación de mundos distintos pueden abrir posibilidades nuevas.

**Bloch y el sueño que precede a la realidad.** La parte más claramente filosófica de la ponencia se apoya en **Ernst Bloch** y en *El principio esperanza*. Torralba retoma su idea de que **“toda realidad viene precedida por un sueño”** y la aplica a conquistas sociales como los derechos, el bienestar, la educación universal o la atención sanitaria y social. También cita la fórmula del **“ya”** y el **“todavía”**: se ha conseguido mucho, pero todavía queda. Esa tensión, dice, es clave para sostener la esperanza sin caer ni en la autosatisfacción ni en la desesperación.

**La esperanza se transmite con testimonio.** El ponente insiste en que la esperanza no se comunica solo con palabras. Se transmite mejor mediante el testimonio de quien ha atravesado una dificultad y ha salido adelante. En ese punto menciona el valor de figuras que encarnan compromiso y sentido, y también el de quienes acompañan procesos de recuperación o de reconstrucción vital. La humildad de quien pide ayuda y la generosidad de quien comparte su experiencia aparecen como condiciones para que esa transmisión sea posible.

**Esperanza, fe y horizonte compartido.** En el tramo de preguntas, el propio Torralba distingue entre esperanza como virtud teologal y esperanza como valor humano transversal. Reconoce que para una persona creyente la relación con Dios puede ser decisiva, pero subraya que también hay esperanza en personas agnósticas o ateas que trabajan por la paz, la justicia o la dignidad de otros. El campo común, dice, está en los propósitos compartidos. La espiritualidad, la filosofía, la ciencia y el arte aparecen como lenguajes distintos que también pueden sostener esa apertura.

**La esperanza en los extremos.** Para responder a si el contexto determina o no la esperanza, Torralba recurre a ejemplos extremos como el gueto de Varsovia y varios campos de concentración. Menciona a **Viktor Frankl** y a **Edith Stein** para mostrar que en condiciones infrahumanas hubo quien mantuvo la esperanza y quien no. La conclusión que extrae es que el contexto no determina de manera absoluta: hay personas con muy pocos recursos que sostienen la esperanza, y otras con comodidad material que se desesperan.

**Testimonio, humildad y posibilidad de cambio.** La sesión deja una idea recurrente: quien ha cambiado puede convertirse en un faro para otros. Torralba ejemplifica esa lógica con asociaciones de ayuda mutua, donde reconocer la propia fragilidad es el primer paso para buscar salida. Frente a la repetición del fracaso, el testimonio abre una puerta. De ahí su insistencia en que la esperanza no es una certeza, sino una apertura razonable a lo posible, sostenida por experiencia, esfuerzo y acompañamiento.

## Citas destacadas

- **“sostener la esperanza, construir horizontes en tiempos de incertidumbre”**
- **“Lo imposible es sólo un poco más difícil que hacer las cosas difíciles.”**
- **“sin esperanza no se puede vivir.”**
- **“el futuro no está escrito, está todo por hacer”**
- **“La esperanza consiste en entrever alguna posibilidad”**
- **“Toda realidad viene precedida por un sueño.”**
- **“Ya hemos conseguido, pero todavía queda.”**
- **“Con el testimonio es posible.”**

## Acciones o recomendaciones

No consta en la transcripción.

## Preguntas abiertas

- No consta en la transcripción.
- La relación entre fe y esperanza queda planteada en el turno de preguntas, pero no se desarrolla de forma cerrada.
- Tampoco queda cerrada la cuestión de cómo sostener la esperanza en comunidades donde predomina el pesimismo de la razón.

## Conclusiones

La sesión presenta la esperanza como una actitud activa, humilde y exigente: no niega la dificultad, pero tampoco se rinde ante ella. Torralba la define por contraste con la ingenuidad, la pasividad, la evidencia y la obstinación, y la sitúa entre el sueño que precede a toda realidad y el trabajo concreto que la hace posible. En el marco de la Cátedra Social, esa idea se enlaza con la acción social de Fundación La Caixa y con la convicción de que, incluso en tiempos inciertos, todavía queda camino por hacer.