Atención, por favor. La actividad está a punto de empezar. Les rogamos que desconecten el sonido de los teléfonos móviles. Muchas gracias y que disfruten de la actividad. Atención, por favor. La actividad está a punto de comenzar. Les pregamos que desconecten el sonido de los teléfonos móviles. Muchas gracias y que disfruten de la actividad. Muy buenas tardes a todos y a todas. Bienvenidos a esta nueva sesión de la Cátedra Social de Fundación La Caixa. Saludos especiales al director general de Inclusión y Cooperación para el Desarrollo, señor Pedro Carceller. A todos los compañeros de Caixa Forum Valencia y a los compañeros que están en el territorio de la comunidad valenciana y de Murcia. A Soraya, a Lourdes, muchas gracias. También a las personas que intervendrán en la mesa. Muchas gracias y a todos ustedes. Bienvenidos y agradecemos sinceramente su presencia. Es un placer compartir este espacio con todos ustedes. Permítanme hacer una breve referencia al origen de esta iniciativa. La Cátedra de Economía y Sociedad nació a finales del 2005 con la vocación de ser un espacio de diálogo, de pensamiento, de reflexión en torno a los grandes retos de nuestra sociedad. Y desde entonces hemos celebrado más de 500 sesiones, la mayoría en Madrid, pero también lo hemos ido abriendo al resto de Caixa Forums que tenemos en el Estado español. En 2023 iniciamos una nueva etapa de esta Cátedra. Quisimos poner el foco en los temas sociales para poder profundizar mucho más en ellos y de esta manera también fomentar una mayor conciencia social. Y desde ese momento hemos hecho un punto de referencia consolidado ya en el tiempo y le llamamos Cátedra Social de Fundación La Caixa. En este recorrido ha sido fundamental la figura del profesor José Luis García Delgado, catedrático de Economía Aplicada y académico numerario de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. También ha sido exrector de la Universidad Menéndez Pelayo y el profesor Delgado dirige esta Cátedra desde sus orígenes con gran compromiso. Ha sido clave para consolidar este espacio y siempre de la mano de expertos, de reconocido prestigio como el que hoy nos acompaña, el doctor Jordi Riera y Rumani. Es un verdadero placer darle la bienvenida al doctor Riera. El doctor Riera es catedrático de Educación en Blanquerna, Universidad Ramón Llull. Fue vicerector de Política Académica desde el 2007 al 2021 y desde 2024 es director general de la Fundación Blanquerna. A lo largo de su trayectoria se ha consolidado como un referente en la pedagogía social, en la innovación y a lo largo de esta trayectoria además nos ha acompañado, tiene una gran vinculación con nosotros, con Fundación La Caixa, especialmente una vinculación significativa porque desde el 2010 es director científico del programa Caixa Proinfancia, donde ha aportado no sólo conocimiento y experiencia, sino también una mirada comprometida y profundamente humana con la infancia. Jordi, muchas gracias por tu valiosa contribución, por depositar tu confianza en nosotros y gracias también por acompañarnos esta tarde aquí. El tema que hoy abordaremos, la pobreza infantil, es una cuestión de máxima importancia y trascendencia para nuestra sociedad. Los indicadores son alarmantes, las consecuencias todavía lo son más. En Fundación La Caixa mantenemos un compromiso firme con la infancia en situación de vulnerabilidad. Desde el 2007 trabajamos a través del programa Caixa Proinfancia para romper ese círculo vicioso de pobreza que se transmite de generación en generación y que persiste en el tiempo. Para ello, para romper ese círculo de pobreza apostamos por la educación. La educación es esa herramienta clave que va a promover cambios en las vidas de estos niños y niñas y va a construir un futuro con más oportunidades. Caixa Proinfancia se dirige a niños y niñas de 0 a 18 años cuyas familias están en situación de vulnerabilidad, ofreciéndoles una atención personalizada, adaptada a sus necesidades pero también a sus capacidades. Para hacerlo posible, para poder atender esas necesidades y esas capacidades, impulsa un trabajo en red entre administración pública, entidades sociales y otros agentes del entorno. Todo ello configura una metodología sólida y contrastada con resultados muy positivos que el doctor Riera podrá compartir con mayor profundidad a lo largo de su intervención. Cada año participan en el programa más de 66.000 niños y niñas de todas las provincias de España de la mano de 470 entidades sociales. En concreto, en la comunidad valenciana son más de 4.000 niños y niñas acompañados por una red de 33 entidades sociales. Aprovecho este momento para reconocerles y felicitarles por toda su labor, por todo su compromiso tanto a las entidades sociales como a los profesionales que las conforman. Hablar de pobreza infantil no solo es hablar de cifras, es hablar de derechos, es hablar de historias de vida, es hablar de igualdad de oportunidades y también es hablar de responsabilidad colectiva, de nuestra capacidad como sociedad de no mirar hacia el otro lado y de generar entornos y condiciones que permitan que esos niños y niñas crezcan, puedan desarrollarse plenamente más allá de sus circunstancias de inicio. Por mi parte, darles las gracias por estar aquí esta tarde acompañándonos y les dejo con los dos intervinientes de la mesa, con el doctor García Delgado y con el ponente el señor Jordi Riera, que seguro que será de gran interés su intervención. Muchísimas gracias. Cuando queráis. Gracias. Te pones tú quizá allí para estar más cerca de él. Muy buenas tardes. Déjenme también a mí desde luego y muy sinceramente agradecerles a todos ustedes su asistencia. De verdad, cuanto más avanzado es el calendario, cerca del verano, los costes de oportunidad son mayores, diciéndolo al modo economicista. Así que de verdad, muchísimas, muchas gracias. Una de las cosas que yo tengo que agradecer a la cátedra social de la Fundación La Caixa es haberme permitido, déjenme este pequeñísimo preámbulo, pero me parece también obligado por mi parte, es haberme permitido conocer este recinto. Estuvimos aquí con ocasión de otra sesión parecida, me parece dedicada precisamente a vejez y envejecimiento. Tal vez alguno de ustedes asistió con el señor Yanguas, Javier Yanguas, doctor de Javier Yanguas y profesor Yanguas en este caso. Y realmente es impresionante este recinto arquitectónicamente considerado, pero también por la buena programación de Caixa Forum, la buena programación cultural, por el contenido cultural, el relleno cultural que se le está dando a este, insisto, formidable, impresionante recinto arquitectónico en esta ciudad de Valencia que no deja, me parece a mí, de mejorar conforme, desde luego por mi parte, que la visito universitariamente de vez en cuando. Así que de verdad, muchísimas gracias y rápidamente, después la presentación que ha hecho, la presentación que se nos ha hecho es estupenda y me parece que Monse Buissan, que poco más debo de añadir y voy a ser muy breve respecto del tema que viene, ya ha insistido mucho eso del círculo vicioso. En otras ocasiones también hemos hablado de un tema capital en cualquier sociedad y capital en la sociedad española en donde los datos son tan alarmantes, tan inquietantes, que nos dan los porcentajes de niños, que ascienden los porcentajes de pobreza infantil, en cualquier sociedad un tema realmente capital, también desde un punto de vista económico, porque entre otras cosas un punto de vista económico no solo por lo que la sociedad deja de ganar con quienes sufren pobreza infantil, que van a tener después más difíciles desarrollos profesionales y laborales, lo que la sociedad dejará de ganar y lo que cuesta atender la pobreza infantil cuando se pueda atender, sobre todo desde el punto de vista económico y no solo social, porque es un tema clave, es una raíz, una causa fundamental de la desigualdad y la desigualdad cuando es profunda y es honda en cualquier sociedad, desde el punto de vista es un coste extraordinario a corto, a medio y largo plazo. Bueno, esto Monse Buissan se ha referido a eso del círculo vicioso, otras veces hemos dicho, les comentaba antes, la cronificación, el tema, los datos que nos dan para España, ahora insistirá yo creo el profesor Riera, el doctor Riera de nuevo, cómo este tema se nos ha inquistado, se nos está cronificando y eso es especialmente pavoroso, por tanto, el tema. Qué bien que la Fundación La Caixa, uno de sus principales atenciones sea este tema, me dice muy bien del buen criterio de aportar recursos, donde se tienen determinados recursos, los recursos que tiene, dispone la Fundación La Caixa, pues una parte importante destinado a este tema, que es un tema fundamental en nuestra sociedad. Con este programa, efectivamente, de Proinfancia, Caixa Proinfancia, ya 16, 17 años, lo recordaba Monse Buissan también, a cuyo frente está Jordi Riera Romani, el doctor Riera Romani, qué bien. No, un poco más, también ha dicho lo fundamental del Jordi Riera, si déjenme decirles una cosa, he tenido ocasión de acompañar al doctor Riera en sesiones parecidas, equivalentes a esta, en Madrid, primero, después en Zaragoza, después en Sevilla, continuación en Palma de Mallorca, hace un par de meses, siempre aprendo, de verdad, siempre aprendo, y siempre me conciencia más escuchándolo cerca de la entidad y la profundidad, la hondura que tiene este tema y lo necesario que es poner una parte de nuestra atención a él. Del doctor Riera también, ya les decía, Monse Buissan les ha dicho, yo creo, fundamental, a mí me gusta también, si no también lo ha apuntado ella, el compromiso, el compromiso del doctor Riera también con este tema, él es en la zona marítima que es volver a construir sus casas, sus chabolas, a precario otra vez, volver a reconstruir una vida allí en esa zona. Y allí había una escuela pequeñita que buscaba un maestro en ese momento para hacer lo que ahora serían ciclos profesionales de grado medio, la formación profesional de ciclo inicial, para chavales de la calle. Y esos chavales de la calle eran esos hijos y esas hijas de estas familias que habían sido expulsadas de Barcelona, en cierta forma, con la promesa de una vida mejor allí fuera de la ciudad, en la gran Barcelona, la gran urbe externa, en el gran cinturón. Y esos chavales, claro, estaban en la calle. Y esa escuelita se propuso acogerlos para intentar formarlos en ciclos de grado medio, FP de primer ciclo. Pero teníamos otro problema, que no habían terminado su EGB, por aquel entonces EGB, algunos comparten conmigo esa historia, muchos no. Y ahí me empecé a dar cuenta de esta situación acuciante ya en esa época, de chavales que partían ya desde menos 10. No es que partieran de cero, es que partían de menos 10. Y claro que no habían terminado sus EGB, porque no habían llegado a consolidar un lugar en ninguna escuela. Y allí en esa zona encontraron una oportunidad, pero que les resultaba enormemente difícil, porque también eran chavales con una cierta desestructuración en sus formas de ser, en sus conductas, muchas de ellas anómicas. Y de rechazo al mundo escolar, porque el mundo escolar no los había acogido tampoco en su lugar de origen. Por lo tanto estaban, lo que ahora diríamos ya un punto, quemados con la relación con el sistema educativo. Bien, en esa escuela se intentó, la inspección de zona no entendía nada, porque la inspección decía, pero si no tienen terminado el EGB no pueden hacer ciclo inicial, entonces habrá que hacer otra cosa. Ahí empezó a nacer aquello que le llamamos programas de garantía social, ustedes saben, o programas alternativos. Y ahí construimos unos cuantos, pues es un programa alternativo que la misma inspección no entendía, pero al final nos dijo, bueno, hagan ustedes lo que puedan. Y son esos chavales que todavía de vez en cuando, fíjense, de esa promoción, de esa época, no quiero decir el año porque me vuelvo a asustar conmigo mismo, con esos chavales todavía con cincuenta y pico años, con algunos de ellos nos vemos, tomamos una cerveza, y tengo la oportunidad y la emoción de haber conocido su trayectoria y todos ellos dicen lo que nos pasó en ese momento, lo que aquella escuelita con aquellos profesores que se pusieron, ellos dicen, a nuestro lado, nos empezaron a entender, lo que pasó allí para nosotros fue absolutamente fundamental para estar hoy tomando esta cerveza. Entonces no es una cuestión de milagro, sino de entenderse, de comprenderse mutuamente, de saber qué es lo que podemos dar entre todos a una generación de jóvenes o de niños o niñas que seguramente nacieron con menos 10 o menos 20. Y poca gente les reconoce justamente eso, el doble, el triple esfuerzo que tienen que hacer para buscar eso que le llamamos teóricamente igualdad de oportunidades. Pero yo vi de cerca y durante muchos años, por suerte, estuve en ese contexto, luego ya fui conociendo otras realidades muy parecidas, pero quería empezar explicando por qué estoy aquí hoy. Ellos me llevaron aquí y ellos siguen llevándome aquí porque creo enormemente en la capacidad de organizarnos socialmente para que esa lacra se reduzca a la mínima expresión, pero para eso deberemos ponernos todos de acuerdo. Y eso es lo que nos está costando. Hoy en día ustedes saben que se está trabajando a nivel del Congreso y a nivel del Ministerio un intento de pacto de Estado en torno a la pobreza infantil. 2026, estamos intentando un pacto de Estado en torno a la pobreza infantil. 2026. Bueno, pues miren, ahora les voy a contar unos datos y unos números, pero no quería dejar, porque los números pueden enfriar la reflexión, no quería dejar de compartir con ustedes por qué estoy aquí, qué me llevó hasta aquí, por qué ellos me llevaron a seguir estudiando, investigando, trabajando durante todos estos años que decía José Luis en torno a esta temática, porque creo que la educación y la pedagogía ni empieza ni termina en el aula. Y hay mucha pedagogía que desarrollar en torno a la realidad educativa que, repito, ni empieza ni termina en el aula. Luego mi pedagogía, o la pedagogía que yo he aprendido con ellos, tiene ese corte social de una aportación pedagógica desde las redes, que decía Monse, desde un acuerdo comunitario intersectorial en el que el objetivo sea unívoco, aunque las aportaciones sean diferenciales. Y hasta aquí podría terminar aquí la conferencia, José Luis. Pero vamos a hacer algo más. Pero podría estar bien que hoy no me alargara. En la última ocasión José Luis me dijo con cariño igual has andado un poco largo ahí, y voy a mejorar, pero no sé si tenía que mejorar tanto, José Luis. Los números que les voy a mostrar ustedes los conocen, porque tengo la impresión que ustedes están aquí una tarde de junio difícil, calurosa, final de curso, a esta hora de la tarde. Ustedes están aquí por alguna razón que les atañe y les impacta en torno al fenómeno que vamos a describir un poco más. Luego entiendo que su sensibilidad ya es máxima. Gracias por estar aquí y gracias seguramente por lo que ustedes hacen en torno a esta temática. Porque seguramente también les lleva algo que tiene que ver con lo que ustedes hacen en su día a día. Desde los distintos sectores que ustedes representan. Gracias. Porque ese aporte puede ser invisible, pero no por invisible no es enormemente significativo. Luego gracias. Y gracias a Martina, a Josep, a Iker, a Hugo que todavía tomo cervezas con ellos. Porque ellos me han llevado aquí. Algunos ya no llegaron a tomar esta cerveza, se quedaron por el camino. Además algunos tienen una precariedad multidimensional, especialmente también de salud. Luego hemos ido tomando cada año cuando hacemos esa cena, recuerdo, hemos ido recordando el camino. ¿No se me oía? Ok. He hablado solo. Bueno, pues iremos con la pera. No empiezo. Que llevo ya un cuarto de hora. Bien. ¿Cuáles son los datos? Miren, vamos a intentar descifrarlos. Nos vamos a hacer una pregunta, porque preguntas nos podemos hacer muchas. Pero vamos a hacernos una. Que ya es mucho trabajo. Y vamos a intentar explicar también y compartir por qué creemos desde el programa Caixa por Infancia, que efectivamente me honra dirigir científicamente desde hace 15 años, pero eso no significa que yo esté dirigiendo en solitario nada. Somos un equipo enorme de tres grupos de investigación coordinados de Barcelona. En un momento determinado del programa fuimos 14 equipos de investigación de toda España, entre otras de la Universidad de Valencia. Luego en distintas fases esos equipos de investigación han ido tomando un papel más asesor de zona, pasado el esfuerzo inicial de dibujar la puesta de lo que perseguía este programa. Pero es mucha gente que está dando apoyo a esta mirada de en qué consiste una dirección científica. Bueno, hacer algo que en el mundo social no es muy frecuente tampoco, que es tener una especie de departamento de... ¿Cómo podríamos llamarle en el mundo empresarial? José Luis, un departamento de I más D más I, que tienen las empresas cuando innovan, investigan, y ese pequeño departamento, que suele ser pequeño, de investigación, reporta datos suficientes como para que esa empresa, con ese producto, mejore el producto, sea más competitivo. En el mundo social esto no es frecuente, debería ser muy frecuente, porque implementamos demasiado comúnmente programas que tampoco sabemos si tienen impacto real. No acabamos de tener tiempo para evaluar los resultados de ese programa y termina el programa. Muchas veces a corte o golpes de legislatura, que esto ya es lo más dramático de todo. Se empieza algo que puede ser bueno, pero igual finaliza en poco tiempo porque hay un cambio de legislatura, entonces empiezan otros con otra idea. Bueno, pues la ventaja de haber participado con el programa Casiapuro Infancia es que en este caso la Fundación La Casa pues creyó en la importancia de la continuidad, en la importancia de no acertar todo al principio, y en la importancia de que eso se monitorizara científicamente. Y eso es el pequeño departamento que tengo el honor de dirigir, porque somos como 30 personas, y avanzamos conjuntamente con la acción en terreno. Y como la mayoría de este grupo de investigación científica somos personas que venimos de terreno, maestros, educadores sociales, psicólogos sociales, que hemos conocido esta realidad muy de cerca, la hemos vivido, y seguimos viviéndola porque visitamos constantemente el conjunto de redes que hay en toda España. Bueno, nos interesa muchísimo tener el pálpito de qué es lo que está pasando en terreno, pues vamos recogiendo datos. Igual alguno de ustedes pertenece a alguna de las entidades, seguro que sí, que colaboran en el programa Casiapuro Infancia, y a veces cuando amenazamos desde el equipo científico a tomar algunos datos, investigar algunos, es lógico que pega un ruido, pero claro, gracias a ese ruido que recogemos con todo el cariño del mundo, intentando molestar lo mínimo posible, pero cuando nos acercamos a terreno recogemos datos, todo esto permite seguir haciendo avanzar longitudinalmente los resultados. Entonces ya destaco de entrada este perfil específico del programa Casiapuro Infancia. Eso lo explicaré un poco al final. ¿Cuáles son los datos? Otro debate. Dentro del concepto de AROPE también está el tema de limitaciones severas materiales y finalmente también el nivel de ocupabilidad de esta familia, cuál es la intensidad de trabajo. Normalmente son familias con una intensidad de trabajo que se cuenta a partir de los 16 años, hay chavales con más de 16 años en esa familia y ya se cuenta si trabaja o no trabaja, pues con una intensidad de trabajo muy baja. Todo esto junto da el índice AROPE. Bien, pues el índice AROPE hoy por hoy en Europa, España ocupa esta posición, fíjense. Estos son datos del 25, no hay los del 26, por supuesto, pero es que son los datos máximamente actualizados. ¿Qué significa este ranking? Bueno, pues que España está en el último quintil de países con índice de pobreza. O sea que el 25,8 de nuestra población está en contexto AROPE de pobreza. 25%. ¿Y saben qué es lo más grave? Esto que proyecto, que esto afecta a 12,7 millones de ciudadanos españoles y que, fíjense, más de dos décadas que estamos en este peor quintil. O sea, si dividimos este ranking en cinco grupos, España está desde hace 25 años en el último quintil y en algunas ocasiones de estos años hemos visto que se bajaba al segundo y tercera posición empezando por abajo. Bulgaria, Rumanía, España, España, Rumanía, Bulgaria, estaba ahí. Ahora ha subido un poquito, ha mejorado un poquito, pero estamos ahí en el último quintil. No nos movemos de aquí desde hace 25 años. ¿Esto es cronificarse? Sí, esto es una situación absolutamente cronificada. Estigmatizada también, parece que no se puede hacer nada. Es lo que nos toca vivir, los movimientos migratorios de gran impacto, sin duda. Siempre es como que encontramos alguna razón que nos inmoviliza, porque ahora cómo hacemos para atender a tanta gente que nos viene de fuera. Y ahí estamos, midiendo. Pero aparte de medir habrá que hacer algo más, ¿no? Pero medimos, medimos y estamos allí. Y es una lacra, es un sentimiento de inmovilización. Y sobre todo este nuevo gráfico, fíjense. Si dividimos esta población pobre por sectores de edad, fíjense quién está con la barra más acentuada. Justamente los menores de 16, 18 años. O sea, los menores. Y uno dirá, no puede ser que la gente mayor sea menos pobre. Pues sí, porque resulta que en ese contexto en el que estamos, la gente mayor, precaria en cuanto a sus pensiones y tal, pero acaba acogiendo a jóvenes que en ningún caso deberían recurrir a sus abuelos para poder sobrevivir. Pues es lo que nos está pasando. Es lo que nos está pasando. Porque se nos acumula esta pobreza infantil a pobreza juvenil y se nos va alargando este fenómeno, esta situación. Bien, por lo tanto, como indicaba, aquí tenemos otro gran reto. Fíjense cuántos menores tenemos en contexto de pobreza según AROPE en España. Dos millones punto dos. ¿Esto ha variado con los años? Sí, ha empeorado. Nunca mejoró. Fíjense, de 1.3 en el año 2008, que es cuando empezaba más o menos el programa Casiaproinfancia a desarrollarse, hasta hoy en día, y este dato en 2025 volvió a crecer. Estamos ahí en 2.200.000 números redondos de menores en contexto de pobreza. Y como decía hace un momento, los últimos estudios indican que de estos dos millones, tómense ese dato, de estos dos millones punto dos, hay aproximadamente un millón de menores que están ya en contexto de pobreza severa. Severa. Esto, repito, va tocando fondo. ¿Qué podemos pensar del futuro de estos chavales que están en una situación ya de pobreza severa? Más de un millón de menores en España. ¿Cómo deben estar imaginando su futuro? ¿Qué expectativa pueden llegar a tener cuando todo le resulta de menos 20 para llegar al cero y poder empezar a crecer? Bueno, pues resulta que esta cronicidad se acentúa según asimétricamente, según la comunidad autónoma. La media es la que les he indicado, pero es cierto que hay comunidades autónomas que están en una situación un poco mejor, cuidado, que estamos hablando de números muy altos, excepto el País Vasco, que se acerca a una cierta media europea, todavía por encima, pero es la comunidad autónoma que está en mejor situación. Y acá estemos aquí a terra valenciana, aquí tenéis la comunidad valenciana con un 29.9, no hace falta decir más. Bueno, algunos se podrían preguntar cuál es el perfil de las familias con las que estamos trabajando en Casa por Infancia, pues miren, no es Casa por Infancia, son datos del INE, o sea, de toda la población en contexto de pobreza, el 50% responde a la radiografía de un adulto, normalmente mujer, con uno o más hijos, normalmente dos. ¿No tienen ustedes la sensación, pues, que desde hace ya muchos años estamos jugando en un terreno de juego que debe tener alguna dificultad estructural porque la pelota no se sustenta? O sea, ¿qué partido estamos jugando entre todos? O sea, la pregunta, ¿por qué seguimos año tras año en el último quintil? Mientras la pelota sigue cayendo en el agua. Pues precisamente lo que quiero proponerles es una reflexión que intente responder esta pregunta, ¿por qué el terreno de juego no nos aguanta la pelota y por qué cronificamos? Porque ese partido, en realidad, nos parece que lo estamos jugando, pero no lo estamos jugando. ¿Por qué? O sea, la pregunta es ¿por qué? Luego toca medir, alguien dijo, toca medir, porque tenemos que medir para poder actuar, ok, y dedicamos muchos esfuerzos a medir desde muchos puntos de vista, medidas experimentales, medidas cuantitativas, medidas cualitativas, intentamos describir qué es lo que sucedía aquí. Lo hemos hecho desde distintos observatorios durante años, desde UNICEF, al mismo ministerio, observatorios que han nacido, por ejemplo, es muy conocido, no sé si hay algún compañero aquí de APN, que sus informes son siempre muy referentes. Incluso durante una época que apareció el alto comisionado contra la pobreza infantil, apareció y desapareció. Cuando apareció, algunos pensamos, bueno, por fin hay un ente que sitúa su mirada fija en pobreza infantil. Vamos a ver. Hubo un momento ahí de esperanza, esto nació en el año 18, se llegó a estudiar, como se trataba de medir también, se llegó a estudiar lo siguiente, esto es de una trascendencia, fíjense, la pobreza, decía este informe que además presentó en su momento y presidió el acto de presentación de este informe el mismo presidente de gobierno, dijo, la pobreza infantil cuesta más de 63.000 millones al año, y decía, es demoledor. Antes José Luis nos indicaba el gran coste, si lo miramos desde el punto de vista economicista, que supone sustentar esta cronicidad. Claro, uno no llega allí desde mi trayectoria personal, a mí me preocupa un niño y todos los que hay ahí detrás con estas dificultades, pero si lo miramos también desde el punto de vista de retorno, el retorno es tan negativo que mantener esta cronicidad le cuesta a España cada año 63.000 millones de euros, cada año. ¿Saben ustedes qué podríamos hacer con 63.000 millones de euros? Si los aplicamos metodológicamente bien, si los aplicamos, no sé si hace falta un pacto de Estado, pero con un gran acuerdo de cómo actuar ante este fenómeno, esta situación, esta lacra, pues pongámonos de acuerdo, porque con mucho menos dinero estoy convencido de que podríamos avanzar decididamente hacia la mejora de la proyección de vida y futuro de estos niños y niñas que hoy en día lo que van pasando es que van cayendo en la severa. Estoy convencido, entre otras cosas porque también conocemos los números de casi a pura infancia, resulta que los números que practicamos en torno a 80 millones anuales dirigidos a 63.000 niños, da una ratio de 1.200 euros por niño año, 1.200 euros por niño año, y el programa va desarrollando muchísimas acciones de carácter complejo con resultados que van siendo positivos. Yo nunca me he subido a los resultados 100% los que voy a compartir con ustedes, nunca me he subido a la idea de decir, bueno, ya encontramos la solución. No, pero sí que es un camino de solución, no es la solución, pero sí que es un camino que por los datos que les voy a mostrar voy a intentar objetivar que no es una cuestión de visión de unos pocos, sino de unos resultados acumulados durante todos estos años que indican una forma de trabajar que voy a compartir con ustedes después, pero que va dando unos resultados. Entonces, fíjense, 63.000 millones son 2.200 euros por mes por cada niño pobre, si se le puede llamar así, repito, no me gusta, ¿qué hay en España? 2.200.000 niños en situación de pobreza. Con 63.000 millones de euros que nos cuesta, si los invertimos previamente a toda esta realidad, resulta que llegarían a dar 2.300 euros por mes por niño. Bueno, esto da de sí una renta, no 200 euros por niño a cargo cada año. Esto es una barbaridad de apuesta inversora brutal. ¿Para hacer qué? No para volver a dibujar una prestación. No, no, para trabajar juntos, para salir 150 para toda España, para la situación de pobreza infantil que vivimos acuciantemente, que viven estos niños, no nosotros que estamos hoy aquí, no, no, ellos, pues me parece muy insuficiente. Pero sobre todo lo que me parece ya extraordinariamente hiriente es que el problema fundamental para llegar a este pacto de Estado es hasta qué punto se puede implementar ya o no 200 euros mensuales por hijo menor de tres años. Dice, podría sacar de la pobreza a más de 500.000 niños y niñas. Lo dudo, pero en todo caso podría ser bueno, sí, pero dudo que la solución, ¿ven cómo vamos allí? ¿Ven cómo volvemos a lofzade? O sea, una solución que parece simplista, 200 euros, que es la que además no permite que nos pongamos de acuerdo con el pacto y apuestos, ¿no? Pero además no se puede plantear como la solución. Y ya, por si quieren ponerse ya un poco nerviosos, la polémica es que algunos han dicho que estos 200 euros, como es una ayuda universal o sería una ayuda universal por niño a cargo, pues claro, la van a recibir personas, familias que están en el segundo quintil, en el tercer quintil o en el cuarto quintil, o sea, que no tienen ninguna necesidad de este apoyo. Entonces, ¿cómo se encaja este apoyo universal de 200 euros mes niño con el, por ejemplo, con el CAPI? Los que conocéis el terreno, sabéis que dentro de la prestación del ingreso mínimo vital aparece ya un capítulo de apoyo por niño a cargo, conocido por el CAPI. Entonces, ¿este nuevo futuro apoyo del pacto va a sustituir CAPI o se añade, se suma? Bueno, pues ese es el debate y por eso no estamos de acuerdo. De verdad que la pelota no está jugándose en el terreno de juego oportuno y va cayendo en el agua, y van pasando los años y no acaba de ser noticia, ¿sabe? A mí me duele algo profundamente, que esto es noticia cuando salen de vez en cuando los índices de AROPE, un par de días. Bueno, ya nos hemos acostumbrado a esta sociedad tan volátil, ¿no? En que la noticia aparece un par de días, esto es tremendo, es imposible, es increíble, ¿no? Qué vergüenza de país, no puede ser, uno de cada cuatro, uno de cada tres, se mueve ahí, niños están en contexto de pobreza, habría que hacer algo, esto dura un par de días, se diluye y vamos al siguiente partido. Yo les dije que me acordaría de nuevo de nuestros tres referentes y de la idea de la educación, ¿no? Pues miren, ¿saben cuál sería la apuesta? La apuesta que lo podría cambiar todo, pero no solo en pobreza infantil, pero en fin, ya que estamos en pobreza infantil. Bueno, pues un planteamiento del apoyo social de carácter interdepartamental, interministerial, con plan de trabajo conjunto, compartiendo objetivos, compartiendo mirada, ¿qué hay que hacer con estos chavales? ¿Qué hay que hacer con estas familias? Mirada sistémica, pues sí, vivienda, ocupación, pero vamos al asunto educativo, ¿qué hay que hacer con ellos? Pero es que estamos en un modelo social que por más que quiere salir de aquí, que esto dibujaría el modelo antiguo asistencial que ustedes conocen, venimos de un modelo de protección muy asistencialista en nuestra historia, muy de beneficencia, da la impresión que nuestra democracia no acaba de salir de allí, le cuesta, porque una de las características que tenía este modelo asistencialista es que si se daban apoyos, se daban apoyos segregados, cada uno por partes, entonces el ciudadano o la familia tiene que intentar encontrar los vericuetos burocráticos administrativos, la forma de llegar a ese apoyo, a esta posibilidad de ayuda, ¿no? Pero si cada uno va por su parte, pues acabamos generando prestaciones, servicios parciales, fíjense, este es el dibujo, van en paralelo, no se encuentran, van en paralelo, el mundo de la escuela, dice yo tengo bastante trabajo en la escuela, miren cómo está el mundo educativo, tampoco tocaremos este tema, que me toca de lleno, porque a pesar de que me dediqué mi vida a la pedagogía social, tengo un contacto con el mundo educativo formal de toda la vida, y allí aprendí a que la pedagogía iba más allá del aula, pero no me salí del aula tampoco, estoy en la universidad, y allí tengo educación formal. Bueno, en definitiva, yo creo que tendríamos que apoyar todas las iniciativas que abren oportunidad a una nueva forma de mirar el apoyo, la protección, la atención a estos graves retos, gravísimos retos sociales clonificados en España, y uno sin duda alguna es este del que estamos hablando hoy aquí. Me está muy bien que nos preocupemos por la vejez y que este auditorio se llene hablando de esta otra etapa de la vida. Decía José Luis que hace un tiempo estuvimos hablando aquí desde la cátedra social de este otro ámbito, pero ¿no les parece que el futuro de este país y de la sociedad en general se la juega mucho más en qué vamos a hacer con estas nuevas generaciones, que incluso las que intentan superar todos estos retos salen de este contexto de pobreza, pero cuando llegan les cuesta encontrar viabilidad? Yo no me creo aquel discurso del adulto que dice aquello como melancólico, romántico y triste, ¿no? ¿Cuál es el futuro que van a heredar nuestros hijos? Yo soy activista, entonces no me quedo tranquilo con la aseveración de que fíjate qué mal se lo estamos dejando, pero a ver un momento, el mismo que dice eso tiene la oportunidad mañana de hacer algo. Entonces, ¿por qué nos quedamos con esta canción lacónica y triste? Es que estamos dejando un futuro para nuestros hijos, oye, mira, perdona, pero muévete, muévete, muévete, movámonos, porque hay camino. Bueno, pues este es el dibujo que propone Casio Aprendiz de Infancia. Este es el dibujo síntesis de Casio Aprendiz de Infancia. Nos propusimos salir de los cortes en paralelo y nos metimos en un lío, porque se trataba de crear redes en contextos locales, comunitarios, contando con todos los sectores. Esto es como soñar lo imposible, es decir, contando con todos los sectores, porque ese es el camino que hacemos, contactar con las zonas donde hay más índice de pobreza y proponer una forma de intervenir en que quien primero tiene constitucionalmente el derecho de atenderlo son nuestros servicios sociales, nuestras escuelas. Y a partir de su trabajo cotidiano, crear una red de apoyo conjunto, coordinado, para esos chavales que están en contextos de menos 10, de menos 20, y entre todos, conjuntamente, el primer sector, por lo tanto, el segundo sector, también hemos interpelado al sector productivo. Ustedes han oído hablar durante muchos años del concepto de responsabilidad social corporativa, que ahora han cambiado el nombre para despistar, pero es eso, responsabilidad social corporativa ante la comunidad. Pues en algunas redes hemos conseguido introducir el vector segundo sector, porque al final estas redes deberían ser sostenibles. ¿Con quién? Pues ahí puede entrar el papel del segundo sector. El tercer sector, tenemos más de 400 entidades del tercer sector colaborando en las 202 redes que hay en España de Casa por Infancia, comprometidas, aquí en Valencia somos 14 redes, si no voy equivocado, 14 redes desde la Valencia de Cascantic, desde el Extrarradi, 14 xarxes coordinadas por entidades del tercer sector, estas xarxes las coordinan entidades del tercer sector, sea secretariado gitano, sea Caritas, sea... Se deciden, o sea, un montón de entidades que se han puesto con el coraje, el atrevimiento de coordinar redes intersectoriales, o sea, no son redes del tercer sector, son redes intersectoriales, cada uno jugando roles distintos, o sea, lo que no puede hacer el tercer sector es jugar el papel que juega el primer sector, y además es que no debemos, o no se deben, pero si nos coordinamos, la red es espectacularmente mucho más eficaz, incluso os diría que en algunas redes tenemos representantes del cuarto sector, que como sabéis son iniciativas que se basan, que se movilizan desde la base de la pirámide, cuarto sector, incipiente, en el que muchas veces precisamente hay padres y madres de los niños que atendemos. Entonces se produce una especie de círculo virtuoso, empezamos a trabajar conjuntamente un plan, ese plan se trabaja, fíjense, aquí está en el centro, se trabaja un plan, sí, sí, la familia en el centro, el niño dentro del centro de esta familia, esta visión integral, este enfoque territorial comunitario, se trabaja un plan situando en el centro a estos niños y niñas, que decía Monse de 0 a 18, últimamente hemos enfatizado muchísimo 0-3 y 3-6, porque empezamos muy fuertes con primaria, los niños de 6 a 12 años, pero todos los datos nos indicaban y hemos ido estudiándolo, bueno, ahora podríamos decir con certeza que el menos 10 o el menos 20 del que se parte cuando esos chavales llegan a primero de primaria, responde ya un 40% aproximado de desigualdad. ¿Qué les parece este partido? ¿Cómo se juega? Yo llego a primero de primaria con un 40% menos de oportunidades que un compañero de clase que ha tenido la fortuna de tener otro DNI, no genética, otro DNI, 40% menos de oportunidades, díganme si Entonces, apoyamos psicoterapéuticamente a los padres, a los niños. Si hace falta, con talleres grupales. Voy acercándome a la hora, me quedan dos minutos. Bueno, esta es otra dimensión muy interesante, que es el apoyo a las competencias parentales. ¡Qué importante es! Y decía antes, nos estamos centrando ahora, en los últimos tiempos hemos intensificado mucho el apoyo 0-3 y el apoyo 3-6. ¿Por qué? Porque hemos podido comprobar la dificultad del menos 20 o del menos 10. Entonces, hay que llegar allí sin tanto desnivel. Hay que llegar a primero de primaria sin tanto desnivel. Y si podemos entrar en educación 3-6, mejor. Muchas veces no es posible. Debería ser también posible para un Estado social que 3-6 dé cobertura a toda la población. Pero todavía no es una realidad en España. Bueno, 0-3 ya les queda a estas familias absolutamente lejos. Y por infancia les sugiere trabajar con 0-3, con espacios familiares, espacios de crecimiento, talleres. Bueno, y finalmente necesidades básicas que están en el plan de trabajo. Luego, ¿cuál es la magia? Bueno, haber profundizado en todos estos aspectos, crecer en un plan de trabajo. La magia es el plan de trabajo. Porque, ¿saben? Ese plan de trabajo se analiza cada año. Y las familias y los niños asumen responsabilidades. O sea, no solo les ponemos a disposición recursos y servicios, sino que asumen compromisos. Y en función del cumplimiento de los compromisos, tenemos nuestras respectivas supervisiones con ellos o con ellas. Luego, es algo a dos manos o a dos miradas. Bueno, esto ya lo comenté. Del 100% de niños y niñas que atendemos, aproximadamente el 75% se mantiene en continuidad. También, desgraciadamente, tenemos muchas salidas. Hay salidas, sí. Es que tenemos mucha itinerancia también. Familias que desaparecen de golpe en un territorio. Entran un 25% anuales. Bueno, y finalizo con los datos. Porque, al final, no es lo que más relevante para mí llega a ser este dato. Pero sí es cierto. Hemos podido evaluar cómo les ha ido la vida más de tipo rendimiento académico a estos chavales. Bueno, pues miren, el dato que tenemos fijado desde el 2018, porque en España no se ha hecho otro estudio por cuartiles, es que en España el 48,8% de chavales que estaban en el primer cuartil de renta no llegaban a finalizar la ESO. Dicho de otra forma, progresaban el 51,2%. La mitad. Claro que se hereda la pobreza. La mitad de estos niños y niñas no superaba la enseñanza obligatoria, que en teoría la supera todo el mundo. Pues en este cuartil no. Y aquí otro dato que ahora voy a comparar aquí. La tasa bruta de graduación en la ESO en España, que es todos los chavales que llegan a 16 años y superan la ESO más uno, más dos, porque saben que la ley permite repetir hasta dos cursos, en España es del 82,1. Bien, pues si entramos en la submuestra de los 70.000 chavales de Proinfancia, a lo largo de todos estos años hemos ido marcando indicadores de crecimiento de mejora de este 48,8. Hemos rebajado el porcentaje de niños con dificultades graves en su trayectoria escolar. Estamos en un 15,3%. Esto va a afectar a un dato que les voy a enseñar a continuación, que es el siguiente. Como hemos rebajado una barbaridad el problema de dificultades de superar o de abandonar, el dato que hoy nos mueve a pensar que este trabajo está valiendo la pena es que se gradúan al finalizar la ESO de la muestra de Proinfancia se gradúan el 84,7% de chavales que están en la ESO más uno, más dos. Bueno, pues esto es cambiar un poco el hilo de la historia de lo que el dato que dibujaba una especie de etiqueta insuperable, no van a pasar más de la mitad a lo largo de los años hemos ido promocionando y hoy por hoy estamos en este 84,7. Bueno, ahí tienen la muestra. Hoy en día en casa Proinfancia tenemos casi a 3.000 chavales. Claro, porque los tenemos de todas las edades, de 0 a 18. Entonces, que estén en cuarto de ESO, esta es la muestra. Y la comparativa con la tasa bruta de graduación de ESO que es una tasa que nos da el Ministerio cada año. Una tasa de graduación que nos da el Ministerio. No es exactamente la tasa de promoción porque nosotros estamos en un cuartil 1, en una submuestra específica y esta tasa es de toda España, con todos los chavales. Por cierto, los de Proinfancia también están aquí dentro. ¿Se entiende? Bueno, pues va siendo en España de este orden. Yo siempre digo, no se trata de que los chavales de Proinfancia parece que estén superando más la ESO que la tasa bruta de graduación de ESO en España. No, no se trata de esto. Se trata de ver la curva del progreso porque en algunos años ha sido al revés. O sea, que no es tanto quién gana. Es tanto cómo sube, cómo crece la línea azul respecto a donde partimos. La tasa de graduación no es el éxito de la vida, no es el éxito de estos chavales. Alguno podría pensar, esto es básicamente rendimiento académico. Sí, pero es que, claro, las cosas se dibujan muy distintamente cuando uno llega a superar con éxito una etapa y puede afrontar la siguiente. Por cierto, aquí hay datos que no me voy a entretener, que podría explicar con más detalle. Pero este segundo dato para nosotros empieza ya a ser muy emocionante. Fíjense, ahora como ya hemos llegado 15 años, nos permite tener chavales de 18 años, 19. Empezamos a tener chavales de Proinfancia con 20 años. Y resulta que los primeros datos que van arrojando estas otras muestras es que lo normal, lo normal, quiere decir, lo normal querría decir aquí, lo estadísticamente normal es que estos chavales, si llegan a superar la ESO, ahí lo dejen. Y luego se dediquen a buscar trabajo. Bien, España, ya volvemos a estar en los rankings negativos, España tiene un reto enorme en lo que se le llama abandono educativo a mayores de 18 años. Es decir, hay un tanto por cierto de chavales, no de primer cuartil, no, no, de todos los cuartiles, que no siguen estudiando, ni bachillerato, ni ciclos formativos de grado medio, es decir, abandonan. España es de los países de Europa, qué casualidad, ¿no le resuena? Con más abandono escolar de 18 para arriba. En uno de los peores países de Europa. En Europa la media es que abandonan un 9,4. Pues miren, en España el abandono temprano es del 12,8 y es el mejor dato de los últimos 15 años. Hemos llegado a estar en el 18% de chavales que no progresan hacia bachillerato ni hacia ciclos formativos de grado medio. Simplemente lo dejan. Miren, miren, es que miren, no siguen estudiando, ¿eh? No es que lo dejen porque estudien otra cosa. No, no, es que no estudian. ¿Qué hacen? Bueno, hay estudios que dibujan muchos mapas de qué hacen. Un tanto por cierto de chavales, no de primer cuartil, no, no, de todos los cuartiles, que no siguen estudiando. Ni bachillerato, ni ciclos formativos de grado medio, es decir, abandonan. España es de los países de Europa, qué casualidad, ¿no le resuena? Con más abandono escolar de 18 para arriba. En uno de los peores países de Europa. En Europa la media es que abandonan un 9,4. Pues miren, en España el abandono temprano es del 12,8 y es el mejor dato de los últimos 15 años. Hemos llegado a estar en el 18% de chavales que no progresan hacia bachillerato ni hacia ciclos formativos de grado medio. Simplemente lo dejan. Miren, miren, es que miren, no siguen estudiando, ¿eh? No es que lo dejen porque estudien otra cosa. No, no, es que no estudian. ¿Qué hacen? Bueno, hay estudios que dibujan muchos mapas de qué hacen. Un tanto por cierto de ellos trabajando a precario, que no les va a dar ninguna salida en poco tiempo. Bueno, pues en España estamos aquí con todos los chavales de casa por infancia, que ya son mayores de 18 años. Estamos ahora con un 11,7%, pero es una muestra todavía pequeña, porque estamos siguiéndolos de cerca. ¿Con qué programa? Con un subprograma nuevo. Porque ya les dije que esto de tener un I+.D. dentro del Población Infancia les complica la vida a casa, porque cada vez el equipo científico propone una nueva aventura. Les complica, pero lo digo con cariño, pero recibimos siempre con pasión alternativas de mejora. Qué importante es atender a los chavales desde los 14, mitad de la ESO, para arriba, porque ahí empiezan las crisis. 14, 15, a veces por cuestiones étnicas, culturales. ¿Hay alguien del secretariado gitano? ¿Qué piensan las niñas de 14 años? ¿ ¿Alguna otra intervención por parte de ustedes? Sí, por favor. Aquí un poquito más. Aquí la señora, por favor. ¿Vas tomando nota? Jordi, ¿quieres llevarla? Bueno, buenas tardes. Soy María José, de Fundación Secretaria del Argitano. Actualmente coordino la red de Paterna. Y Jordi, en primer lugar, un honor conocerte en persona, porque participé en el máster que hicimos de coordinación de redes, el de especialización. Y la verdad es que es un placer poderte conocer y escucharte, porque la verdad que ha sido una maravilla escuchar el recorrido de lo que has comentado. En concreto, nos encontramos en el barrio de La Coma y yo quería poner en valor todo lo que tiene que ver con el trabajo comunitario, todo lo que tiene que ver con lo que has comentado de la apertura de los centros educativos al contexto en el que nos encontramos. La importancia, diría yo también, de esta coordinación comunitaria con el resto de agentes tan necesaria, la estabilidad también de plantillas, que cuesta tanto, porque muchas veces está la intención, pero muchas veces el no permanecer hace que no consigamos, aunque haya esa coordinación y ese trabajo estrecho y esas relaciones de confianza, que no podamos realmente conseguir el impacto que deseamos. He compartido contigo, no los 40, pero sí los 20 años, de esta cervecita con participantes, en mucho caso ya personas muy queridas para mí, con un recorrido y con ese acompañamiento tan necesario que estáis expresando y que creo que realmente es una muestra de lo que se consigue a través de este programa. Y nada, quería compartirlo porque creo que muchas de las cosas que mencionas las vivo en mi realidad, en mi día a día. La fundación está a nivel nacional, pero es cierto que hay determinadas realidades que yo creo que siempre merecen de una mirada y de una sensibilidad muy especial. Entonces, agradecerte mucho la ponencia de esta tarde, un placer poder compartir en cualquier otro momento también el escucharte y nada, y agradecer mucho, pues eso, aprovecho también el micrófono a Fundación La Caixa, a todos los compañeros con los que trabajamos codo con codo, de poder seguir y poder cambiar esta mirada y esta dificultad que vemos de dónde está el problema, de los políticos, de este pensar que tenemos día a día, de por dónde podemos caminar para que este porcentaje tan dramático reduzca. Así que encantado, un placer. Vale, entonces, pues le dejamos al doctor Riera que termine. En realidad eran tres reflexiones, pero por hacer algún apunte. A ver, usted hacía una descripción de una situación, no había pregunta, pero me atrevo a hacer un énfasis. Cuando decimos que hablamos y que trabajamos con un plan de trabajo con las familias, y con los niños que están dentro de la familia, pero con las familias, también manejamos con ellos cuestiones de competencias parentales, de visión de vida, de complejidad de la educación. Yo creo que ganan en mucha conciencia que no ganarían sin este trabajo que hacemos con ellos. Y esta conciencia afecta a muchos niveles. Bien, pero tiene usted toda la razón. Bolivia. He conocido la suerte a lo largo de mi vida de estar allí, también en Paraguay, también en Perú. He conocido también el Chaco argentino, he conocido el norte de Chile, porque tuve la oportunidad de aprender, aprender, aprender durante un año de mi vida saliendo de mi entorno de confort. En Paraguay, en concreto, trabajamos muy a fondo con una experiencia, fui a aprender, del tipo que usted describía, centros comunitarios integrales. Yo creo que en este país, en el nuestro, estamos muy lejos de imaginarnos algo así, aunque existen proyectos que se asemejan a aquellos. Pero yo creo que lo que debe ser integral es la atención. Es un camino el que usted comenta, pero no es el único. Podemos trabajar con una atención integral sin necesidad de crear centros integrales. En todo caso, conozco la realidad y sin duda Bolivia ha marcado caminos que no son transportables directamente a nuestra realidad, pero que han mejorado muchísimo el contexto. Fíjense, el dato de estos centros integrales es un trabajo comunitario, colectivo, conjunto. Pues lo que nosotros llegamos a defender es que esto se puede hacer realidad con una forma de trabajar que cada vez tiene más evidencias, que es un concepto muy del presente, como para no atender demasiadas evidencias. Y en la base está esta mirada integral de atención que puede ser a base de redes. Si no tienes centros integrales, puedes tener redes y manejarse desde los mismos principios. Entonces, eso es lo que estamos intentando con el programa. Pero muchas gracias por su aportación, sin duda. Y gracias por el último apunte de proximidad, porque es cierto que a lo largo del camino de Casa de Proinfancia se nos ocurrió un día sugerir a todos los profesionales que estaban en las redes, que iban creciendo redes, pues manejarnos en el ámbito en el que nos permite progresar a todos, que es en un ámbito formativo, y nos encontramos en programas semipresenciales, centenares de profesionales de toda España que estabais en proyectos de red desde vuestras instituciones. Aquello fue una experiencia preciosa, única, de gran aprendizaje, y que igual deberíamos repetir en algún momento. Pero recuerdo muy bien aquel momento como de avance del programa. ¿Por qué? Pues porque creciendo juntos también servimos mejor a la causa. Entonces, muchas gracias por tus palabras. Nosotros seguimos conectados 100% y estamos convencidos de que este es un camino que tiene que catalizar en algo. No nos quedamos contentos solo con el hecho de que hay un programa que atiende a 70.000 niños y que va demostrando año tras año su aporte, su eficiencia, incluso en términos de eficiencia, que esto ya es mezclar muchas dimensiones. Gracias por tus palabras y a seguir, que decimos hoy en día cuando nos despedimos de las conversaciones. Pues a seguir. Muchísimas gracias a todos, de verdad. Muy amable. Muy bien. Y a seguir charlando ahora un ratito mientras nos ofrecen un refresco. Muchas gracias. Termino como empecé. Muchísimas gracias a todos ustedes por su asistencia, por su atención y por su participación. Muchísimas gracias.