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con toda la intención, y cuando hablamos de talento, porque esto del talento es un poco complejo. Bueno, aquí tenemos los patrones de la Fundación, somos una Fundación privada que recorre más de 100 entidades con la idea de impulsar a la gente joven a través de todas las acciones que hacemos y, como veis aquí, somos Fundación Princesa de Girona porque el impulso de la Fundación lo va a crear en su momento el Príncipe aquí en Girona y lo mantiene la Princesa Leonor, que es la presidenta de nuestra Fundación, que, de alguna forma, no, mi cabeza no deja de ser una novia de 19-20 años que también está creciendo con la Fundación, somos una Fundación joven. Decía que hemos escogido estas tres palabras para describir la acción de la Fundación, pero la primera palabra puede ser un poco engañosa, porque si yo ahora os pregunto a todos: ¿quién de vosotros tiene un talento? ¿Quién de vosotros tiene un supertalento que os llevará al éxito en vuestra vida? ¿Cuántas manos tenemos levantadas? ¿Cuántos confiáis en vuestro talento? ¿Cuántos creéis que tenéis un supertalento que realmente os llevará a hacer algo significativo? ¿Alguna mano? ¿Algún valiente? No, no preguntaré, es solo para levantar las manos. Mira, una, una por aquí, una de unos 70. Bueno, estamos un poco en la mitad cuando hacemos esta pregunta, y por eso nos gusta sobre todo explicar esta idea del talento. Y cuando lo hacemos en la Fundación Princesa de Girona, lo hacemos a través de dos caras que espero que sean conocidas, las dos, una del mundo del deporte y otra del mundo de la música. La Rosalía es súper, súper, súper, súper, súper actual, y Michael Jordan, supongo que a todo el mundo le pone cara, considero un, no entraré en la discusión, sí, alto, pero uno de los mejores jugadores a nivel mundial y uno de los mejores deportistas. Y igual, si miro por aquí, tenemos alguna Air Jordan sentada entre nosotros, ¿no? ¿Sí? ¿Por allá? Bueno, claro, el tema es: ¿qué conecta a Rosalía con Michael Jordan? ¿Algún voluntario? Ahora sí, una mano al menos. ¿Qué conecta a Michael Jordan con Rosalía? ¿Por aquí? ¿El talento? O sea, nos viene la imagen de que son dos personas talentosas, dos personas que han nacido por ello, dos personas que han tenido un talento natural, uno para jugar básquet y el otro para cantar, y que su talento natural, genético, de alguna forma, ha llevado al triunfo. Michael Jordan ganó 6 títulos de la NBA, 6, 3, hizo un descanso por una serie de motivos, reconstruyó el equipo y 6 más, ¿no? Y de Rosalía no seré yo quien hable. Claro, su historia no es esta, no es esta. Su historia es de dos chicos que no sabían qué hacer con su vida. La historia de Michael Jordan es un joven que no le gustaba jugar básquet, que no era bueno jugando al básquet, que el bueno era su hermano, que nadie sabe su nombre, Larry Jordan, un año mayor que Michael, que era el que tenía que haber llegado al éxito. El problema de Larry es que acabó midiendo 1,70 metros, que es una gran dificultad para llegar. Pero a Michael Jordan le gustaba una cosa, que era ganar a su hermano. Digamos que su hermano fue su referente, le generó un impulso para comenzar a hacer carrera en el mundo del básquet hasta el bachillerato. Cuando tenía 15 años, Michael ya había pivotado del mundo del béisbol, que es lo que a él le gustaría, le hubiera gustado hacer, al mundo del básquet. Y a los 15 años, su entrenador le dijo: Jordan, tú no vales para esto, tú no eres un buen base, no eres un buen pívot, no eres un buen alero tirador, no eres un buen entrenador y, por tanto, te vas al equipo B. Lo cortaron, lo cortaron para tener posibilidades para llegar del high school, del bachillerato, al mundo universitario y de allí a la NBA. Bueno, este no fue el inicio de su carrera, no se conformó con ese no, trabajó, llegó al mundo universitario y de aquí acabó, no por casualidad, ganando seis títulos de la NBA. La Rosalía, muy brevemente, era una joven que le agradaba el flamenco y con su flamenco se presentó a un Got Talent a los 15 años. Tal vez lo habéis visto por Insta porque ha salido mucho. Rosalía, tú no vales, Rosalía de Safina, Rosalía, tú no vales, Rosalía de Safina, Rosalía, tú no vales, Rosalía de Safina, Rosalía, tú no vales, Rosalía de Safina, Rosalía, tú no vales, Rosalía de Safina, Rosalía, tú no vales, Rosalía de Safina, Rosalía, tú no vales, Rosalía de Safina, Rosalía, cantas mal, Rosalía, no estás dando lo mejor de ti. A los 15 años. Esto también fue el inicio de su carrera. Ella, seguramente, si hubiese seguido una carrera en el mundo del flamenco, nadie conocería a Rosalía. A Michael Jordan, si hubiese seguido su carrera en el mundo del béisbol, nadie conocería a Michael Jordan. Seguramente no tendríamos a Jordan aquí en la sala. Este no fue el inicio. Ella se abrió y comenzó a explorar otros géneros de música. Se abrió al mundo urbano. Y a los 15, después de 10 años, igual que Jordan, presentó su trabajo final de carrera, que fue el primer éxito mundial, el Malvivir, el Malamente, que, por si no lo sabíais, ella agarró una novela francesa del siglo XII que habla del tratamiento, de cómo un hombre trata mal a su mujer, y la transformó en una serie de canciones. Por eso, si miráis y buscáis Spotify, os saldrá Malamente, capítulo 1, capítulo 1 de la novela. Y eso lo proyectó. Bueno, esta es la historia que nos gusta explicar para decir: esto no va del talento que uno tiene innato, esto va del proceso para llegar a tener ese talento. Y ese proceso pasa por un impulso. Ese proceso pasa por una inspiración, sea de tu hermano, sea de tu entorno. O a veces pasa por un no. Un no muy claro que tú agarras como inicio de tu carrera. Pero aquí no hay nada de salida. No hay un supertalento de Jordan. Seguramente personas con más talento natural para jugar básquet hay muchísimas. Y niñas y chicas con una mejor voz que Rosalía, hay muchísimas. Lo que tenemos que entender es que la práctica durante 10 o 15 años, con este impulso, con este coach, con este mentor, con esta idea clara y con estas ganas de abrirse al mundo, es lo que lleva al éxito. Y por eso nos gusta esta imagen para explicar lo que es la Fundación Princesa de Girona, que es este talento, joven, acción, entendiendo que el talento no es una cosa que esté en manos de pocos, sino que todos, todos en la sala, tenéis un talento, o tenéis varios talentos, o tenéis algún supertalento que os llevará a hacer algo muy bien a propósito. Y lo que necesitáis a veces son estos impulsos, estos puntos de inspiración, esta competitividad interna. Y eso es lo que queremos ofrecer en la Fundación, en una etapa que consideramos que es vital para vosotros, que es cuando sois jóvenes, cuando haréis la gran transformación que os marcará el resto de la vida. Y eso es lo que hace la Fundación Princesa de Girona, y acabo aquí, esta idea de que somos tres cosas: talento, joven, acción, y hacemos tres cosas: intentar inspirar a los jóvenes, como lo haremos este martes, a partir de la inteligencia artificial, que os traigáis un impulso positivo para abrir vuestros cabos, a partir de los premios Princesa de Girona, y hoy tenemos un premio de la Fundación, a partir de conectar la música con el bienestar emocional, a partir de conectar también los valores de los jóvenes deportistas con un galardón que tenemos desde el año pasado. Intentamos inspirar, intentamos preparar a los jóvenes a partir de una oferta que tenemos de becas. Aquí tenemos jóvenes vacantes de la Fundación, por aquí atrás, que han aplicado estas becas y que están recibiendo algún tipo de formación complementaria o a través de programas propios. Intentamos movilizar a los jóvenes en el sentido de crear espacios de conexión. Tenemos un proyecto muy bonito, que es el Tour del Talent, que nos lleva por cinco ciudades; participan 50.000 jóvenes, 10.000 jóvenes en cada ciudad, donde en formatos como este los reproducimos 50 o 60 veces a través de talleres, conferencias, conciertos, actividades musicales, para intentar crear estos impulsos, estos espacios de inspiración. Y eso es lo que somos, Fundación Princesa de Girona. Y os dejaré ahora con Ingrid Aznar, que es la directora de la Fundación, del área de premios. Ella coordina toda la actividad de los premios Princesa de Girona, que donamos cada año a seis jóvenes talentosos, de la ceremonia de premios Princesa de Girona y de estas charlas con los premios de la Fundación Princesa de Girona, es decir, esta Princesa de Girona. Ingrid. Vale. Muchas gracias. Me paso ahora al castellano, porque vamos ya a empezar la charla. Como decía Salva, todos tenemos un talento y los premiados Princesa de Girona, si algo tienen es ese talento y, además, añadido, tienen esas ganas de poder inspirar, inspiraros a vosotros para descubrir cuál es vuestro talento y cómo lo han trabajado. Ignasi Velda, que es el premiado que nos va a inspirar esta mañana, es un ejemplo clarísimo de ir intentando descubrir y trabajar sus diferentes talentos, porque tiene muchísimos. Ahora nos lo contará él. Él es ingeniero informático y muchísimas cosas más. Y ha pasado por diferentes etapas profesionales, pero siempre intentando buscar esa parte de no conformarse, de ser curioso, de intentar mejorar cada día en su trayectoria profesional. Antes, pero, me gustaría dejaros con un pequeño vídeo para que podáis ver qué realmente son el programa de premios y los premiados Princesa de Girona. Sí, sí. Y ahora ya os dejamos con Ignasi Velda. Sí. Una cosa súper importante que nos gusta decir cuando hacemos estas sesiones es que esto no va de un monólogo. Ignasi no está aquí para contarnos, perdona, una chapa, lo digo así, sino que nos va a enseñar, porque lo que se pretende precisamente es que se establezca un diálogo con vosotros. O sea que os pido, por favor, que en cualquier momento, él también nos lo va a pedir, pero que en cualquier momento de su intervención, no hace falta que nos esperemos al final, podamos hacerle preguntas a Ignasi sobre cualquier aspecto que sea interesante para vosotros. Y ahora ya sí, os dejo con él. Gracias, Ingrid, y gracias, Salva. Buenos días a todos y a todas. Como me han pedido hablar en castellano porque sé que hay gente que viene de fuera de Cataluña. Yo tampoco soy catalán, yo soy valenciano, pero bueno, mi lengua nativa es el valenciano catalán. Así que nada. Bueno, como decía Ingrid, por favor, cortadme, preguntadme lo que queráis, interrumpidme. Estamos aquí para hablar todos, como decía Ingrid, para que venga yo aquí a dar la chapa y que dentro de una hora os vayáis y ya está. Así que, de verdad, soy todo vuestro. Bueno, a ver, yo lo que venía hoy a contaros es mi historia vital. Y, no sé, yo creo que no soy ejemplo para nadie, aunque ellos siempre me dicen que sí. Pero, bueno, os la voy a contar y si a alguien le sirve de inspiración, pues yo me iré de aquí contento. Solo con que le sirva a una persona ya me iré contento. Yo empecé, bueno, un poco más joven que vosotros, cuando yo iba al instituto. Yo iba, por cierto, también a la Salle. Soy, como decía antes, de Alicante. Y iba a la Salle de Alcoy, que soy de allí. Y, bueno, era un chico normal. Sacaba unas notas, pues, normales. Ni suspendía, ni sacaba excelentes, pues, normal, no sé. Me tenía que esforzar mucho, como todos vosotros. Y iba pasando, pues, en mi época no había eso y bachiller como ahora. Era antes BUP y COU. Soy un poco viejo ya, pero, bueno, en fin, más o menos lo mismo. Y cuando llegué a la universidad, pues, decidí estudiar informática, como decía antes Ingrid y Salva. O sea, que soy de formación de ingeniero informático. Me decidí por la informática porque la informática, yo la veía como una herramienta. Yo no sabía muy bien qué hacer. Sabía que la informática me gustaba, pero yo también sabía que la informática, por sí sola, no tenía ningún sentido. Porque estar programando, ¿para qué? Todo tiene que tener un propósito, ¿no? Entonces, yo no había encontrado mi propósito, pero sabía que la informática, como una herramienta y, además, una herramienta de futuro, podría dar estas herramientas para, en el futuro, pues, trabajar en un propósito. Entonces, por diferentes motivos, que después, si queréis, si tenéis curiosidad, os puedo explicar, al final me decanté por la biomedicina. Entonces, decidí, durante mis estudios de informática, que, por cierto, también estudié la ingeniería; la carrera también la hice en la SAIE, en la SAIE de Bonanova, que en Barcelona hacen también ingenierías. Pues, durante este proceso, decidí especializarme en inteligencia artificial a la biomedicina. En aquel momento, la inteligencia artificial casi ni se hablaba. En mi universidad había un pequeño grupo, que era muy potente a nivel mundial, pero eran poquitas personas, porque la universidad de la SAIE es pequeñita. Pero, bueno, era un grupo que publicaba muy bien, y yo me metí allí para estudiar qué era la inteligencia artificial y cómo podía ser que una máquina pudiera pensar y pudiera hacer cosas que hace 20 años, o bueno, ya casi 30, cuando yo empecé la carrera, eran impensables, ¿no? Hoy en día tenemos el ChatGPT, el Perplexity, etc., y estamos muy acostumbrados, pero es que hace 30 años esto era impensable que hoy en día estuviéramos en este lugar, ¿no? Entonces, bueno, yo empecé a trabajar aplicando, a nivel, en la universidad, aplicando la inteligencia artificial para entender cómo funcionan los seres vivos y, sobre todo, cómo curar, ¿no? Cómo, con inteligencia artificial, podía desarrollar nuevos medicamentos. Entonces, esta era una inquietud que yo tenía casi desde que empecé la carrera. Entonces, mis padres son emprendedores y mis abuelos y mis bisabuelos y mi familia, todo el mundo es emprendedor, incluso, en fin, mis tíos, todo el mundo es emprendedor y, bueno, la carrera emprendedora yo la llevaba en la sangre porque sabía que, bueno, que no era tan difícil como algunos nos quieren hacer pensar, ¿no? Emprender es una cosa que hoy en día en España es muy fácil y hay un montón de oportunidades según con las nuevas tecnologías. Entonces, yo esto siempre también lo tenía en mente. Y mis padres, que, por cierto, no habían estudiado nada, ni mi padre, ni mi madre, ni ninguno de mis abuelos nunca habían ido a la universidad. De hecho, fijaos que mi abuelo no sabía leer ni escribir, imaginaros, ¿no? Entonces, mi padre me dijo: mira, solo te voy a pagar tres años de carrera. En aquel momento, ahora ya ha cambiado, pero en aquel momento las ingenierías tenían como dos partes, la ingeniería técnica, que eran tres años, y la ingeniería superior, que eran cuarto y quinto, ¿no? Entonces, mi padre y mi madre me dijeron: mira, vamos a pagarte solo primero, segundo y tercero la ingeniería técnica y después vas a tener que buscarte la vida, no porque no tengamos dinero, sino porque ya es tu problema para pagarte los estudios. Entonces, lo que me dieron mis padres fueron, en aquel momento eran pesetas, eran 100.000 pesetas, que serían, al cambio, 600 euros. No son exactos 600 euros porque, claro, hay que contar la inflación de hace 30 años, ¿no? O sea, que hoy estos 600 euros serían casi como 1.000 euros, si queréis. Y con esto, pues, tienes que pagarte el año. Yo sabía que solo la universidad valía 6.000 euros y la residencia del centro donde estudiaba o donde estaba, pues, casi 8.000 o 9.000 y más mis gastos, o sea, que necesitaba mucho dinero, ¿no? Entonces, lo que hice, tenía un traje casi como este, con corbata y tal, que era el que utilizaba para las bodas y comuniones, y me lo puse el primer día, me colgué en la bolsa de Barcelona y con este dinero empecé a estudiar en la universidad y, pues, en la universidad y con este dinero empecé a vender avena. Y diréis, ¿y cómo? ¿Qué vendías avena si no la tenías? Porque lo normal es primero comprar y después vender. Pues no, empecé a vender, la avena estaba bajando de precio, y empecé a vender avena y al final del día la recompraba. Entonces, me salí de la bolsa con un saldo cero porque yo toda la avena que había vendido por la mañana la había recomprado por la tarde, pero había ganado bastante dinero, y eso lo hacía dos o tres días por semana, y con esto me pagué cuarto de carrera. Comprando y vendiendo avena. Yo tenía en aquel momento, pues tendría, a ver, 19, unos 20, 21 años y así, pues, por las mañanas iba a la bolsa, por las tardes iba a la universidad y así conseguí pagarme cuarto de carrera. En quinto, decidí ya, pues, dejar el tema de la bolsa y meterme a investigación. Entonces, me contrataron, recibí varias ofertas, pero me contrataron en el Parque Científico de Barcelona. El Parque Científico de Barcelona, que es un centro de investigación muy grande, y me contrataron como becario para, bueno, para llevar toda la parte informática de un grupo de investigación en medicamentos, que es lo que realmente a mí me gustaba. Entonces, allí hice mi trabajo final de carrera aplicando sistemas de inteligencia artificial que, en aquel momento, eran muy rudimentarios, pero bueno, funcionaban, para ayudar a mis compañeros y compañeras del laboratorio a desarrollar sus fármacos o sus candidatos a fármaco, porque mis compañeros eran estudiantes de doctorado que eran mucho mayores que yo. Entonces, necesitaban herramientas que yo les programaba para que ellos pudieran, pues, avanzar en sus investigaciones. Entonces, esto salió muy bien. Trabajé en muchas patologías muy interesantes. Trabajé en cáncer, trabajé en Alzheimer, trabajé en diferentes tipos de esquizofrenias y, bueno, cuando terminé mi trabajo final de grado, el que era mi jefe me dijo: oye, ¿por qué no te quedas a hacer tu tesis doctoral aquí y continúas investigando en sistemas de inteligencia artificial para diseño de fármacos? Y, bueno, como me gustaba, recibí un gran apoyo. Y, bueno, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, otras ofertas de Londres y del extranjero, pero decidí quedarme allí, en el Parc Scientifique, y continué investigando. Entonces, en ese momento se creó una cosa que hoy en día ha sido muy importante, que es el MareNostrum. No sé si conocéis el MareNostrum. En aquel momento era el supercomputador más potente que existía en Europa y el octavo en el mundo. Hoy en día vamos por el MareNostrum V, pero en aquel momento era el MareNostrum I, que costó muchísimos centenares de millones de euros. Yo fui el primer usuario con mis herramientas, que yo programaba de inteligencia artificial; lo desplegábamos en el MareNostrum y, gracias a esto, teníamos un supercomputador, como decía antes, el más potente de Europa, para diseñar fármacos que después mis compañeros en el laboratorio sintetizaban y otros compañeros después probaban ya a nivel experimental. Entonces, esta fue mi carrera de investigación, que duró cuatro años trabajando en todo esto. Entonces, un año antes de terminar mi tesis doctoral, decidí fundar mi primera empresa. Era una empresa que yo veía... Por cierto, no lo he dicho, pero durante mi tesis doctoral hice dos instancias internacionales, una en Estados Unidos y otra en Suecia, en una empresa que os sonará a muchos por el tema del COVID, que es AstraZeneca, que es una empresa sueca. Y fui a AstraZeneca a investigar. Y allí me di cuenta, cuando era un estudiante, de que me pagaban muy bien, me pagaban, imaginaos, 6.000 euros al mes. Y yo tenía 23 o 24 años. Y querían que me quedara allí, no querían que me volviera a España. Pero decidí volver para terminar mi tesis y poder terminar este capítulo. Porque lo peor que puede hacer uno es dejar los estudios a mitad, porque no te quedas sin nada. Ahora te pagan mucho dinero, pero mañana no sabes si no tienes el título. Entonces, me volví. Pero claro, esto de que en AstraZeneca me querían contratar sin haber terminado la carrera, sí, perdón, el doctorado, me querían contratar pagándome tanto dinero, pues me llevó a pensar que, bueno, ¿por qué no? Podría hacer una empresa donde diera servicios no solo a AstraZeneca, sino a cualquier empresa del mundo que quisiera contratar mis servicios. Entonces, en vez de irme a trabajar a AstraZeneca cuando terminase el doctorado, que me ofrecían irme, o cualquier otra empresa, Pfizer, la que fuera, decidí montar allí mismo, en el Parque Científico, una empresa que se llamaba Intelligent Pharma, para dar estos servicios. Entonces, bueno, empecé yo solo. Éramos un ordenador, una mesa, una silla, una impresora y yo, ya está, esa era la empresa. Pero bueno, empezamos a crecer y la gran sorpresa es que a los tres años ya tenía como clientes todas las empresas farmacéuticas de España, con lo cual, claro, eso era bueno y malo. Era bueno porque, de unidón, con tres años ya había conseguido todo el mercado nacional, tenía un monopolio. Pero lo malo era que ya en España no podía crecer más, ya no tenía más clientes, todos los clientes posibles ya eran clientes míos. Entonces, a partir de ahí, en el 2010, fue cuando empecé a crear ya oficinas fuera y filiales. Empecé con Alemania, después Reino Unido, después creamos otra en Boston, otra después en Canadá. Entonces empecé a abrir filiales y llegó un momento que exportábamos a más de 15 países, ya no recuerdo el número, pero entre 15 y 20 países teníamos clientes en todo el mundo y ya tenía un montón de gente contratada, la empresa ya empezó a crecer bastante y, bueno, esta era mi empresa que había creado, como veis, desde cero, absolutamente desde cero, sin inversores, sin contactos, sin nada. Porque, claro, mucha gente que crea empresas viene de familias que ya tienen contactos, pero en mi caso, mis padres no tenían contactos ni mi familia en el mundo farmacéutico. Entonces, bueno, empecé a crear la empresa y un verano recibo una llamada inesperada, de madrugada, yo estaba en Estados Unidos y por eso era de madrugada porque en España era de día, y me llama el rector de la Universidad de Barcelona, que yo no conocía de nada. Y se presenta y me dice que tenían un problema en la Universidad de Barcelona y es que no conseguían encontrar ningún director para el Parque Científico y que le habían hablado muy bien de mí y que querían que yo dirigiera el Parque Científico. El Parque Científico, no lo he explicado antes, pero es un organismo de investigación muy grande, es casi como una ciudad. Cuando yo empecé en el Parque Científico a dirigirlo éramos casi 4.000 científicos de más de 130 empresas diferentes y un montón de institutos de investigación y universidades diferentes. Entonces le dije que no, que yo tenía una empresa, que la empresa me iba muy bien, que tenía muchos empleados y que no podía dejar la empresa para irme a dirigir el Parque Científico. Pero bueno, a lo largo de las semanas siguientes me insistió, me insistió y al final tuve que aceptar. Entonces puse un gerente al frente de la empresa, pero cuando tienes un cargo público está prohibido que dirijas una empresa porque puede haber conflicto de interés. Entonces empecé a dirigir el Parque Científico con toda esta gente. Imaginaros una institución tan grande con casi 4.000 científicos y pues bueno, había problemas en todos los sitios y por eso nadie quería ser director porque había mil problemas por todos los sitios. Fijaos que el Parque debía 100 millones de euros al Estado porque el Estado había creado el Parque Científico, pero este dinero se tenía que devolver. Entonces yo empecé en un parque que perdía cada año 5 millones de euros de pérdidas y tenía una deuda de 100 millones de euros. Entonces me focalicé completamente en el parque y tuve la gran suerte de que vino un competidor de Intelligent Pharma y me hizo una oferta para comprar la empresa. Con lo cual vendí la empresa y por lo menos ese capítulo de mi vida lo cerré, vendí la empresa. Además, la vendí bastante bien, por unos millones de euros, y me focalicé en el Parque Científico. Entonces estuve en el Parque Científico y el segundo año de estar yo allí ya ganábamos medio millón de euros. Si pasamos de perder 5 millones a ganar medio millón anual, que es poquito, pero bueno, de pasar de menos 5 a más 0,5, pues hombre, es un cambio importante. Y empecé a reducir deuda. Con la mala suerte, y esto pasa siempre que estás en un cargo político o público, y es que hubo elecciones, cambió el gobierno y de la noche a la mañana te llaman y te dicen muchas gracias por su servicio, se puede ir usted ya a casa y adiós muy buenas. Y esto me habían avisado de que esto iba a pasar, que un día te contratan, pero no sabes cuándo te vas a ir a casa. Pues un día me llamaron de la Generalitat y me dijeron que me fuera a casa. Y claro, te quedas muy decepcionado porque dices, oye, pero ¿qué he hecho yo? Lo he hecho muy bien, no he robado, no he hecho nada malo. Que al contrario, el parque iba muy mal y mira, fíjate ahora. Pero ha habido cambio de gobierno, ahora hay gente nueva y ya está, te tienes que ir, no hay más. Y bueno, pues me fui. Por suerte, esto no lo he contado, pero mientras Intelligent Pharma crecía, creé otras empresas. Y esas empresas, pues Intelligent Pharma ya os he dicho que las vendí, la segunda que creé, que se llamaba Sombiotech, también la vendí. En fin, yo fui creando empresas y cuando iban creciendo las iba vendiendo. Hasta el momento he creado ya seis empresas. Entonces, cuando terminé del Parque Científico, creé mi sexta empresa, que se llama Miwendo. Miwendo es una empresa que se dedica a desarrollar radares. Todo el mundo sabe lo que es un radar. Pues compré una patente de una universidad de Barcelona que se llama Pompeu Fabra, que esta patente miniaturicé con mi equipo, que contrató un equipo de ingenieros e ingenieras, miniaturizamos un radar y lo hicimos muy pequeñito, tenía tres milímetros el radar y tenía forma de anillo, como un anillo más o menos, un poquito más ancho, pero básicamente esta forma. Y esto se pone en la punta del colonoscopio y detecta los cánceres de forma mucho más eficaz que lo que hace un médico cuando hace una colonoscopia. Sabéis que el cáncer colorrectal en España y en muchos países es el principal cáncer que existe, el más prevalente, y el motivo es que la prueba diagnóstica, que es la colonoscopia, la prueba diagnóstica estándar de la colonoscopia falla bastante y con nuestro radar llegábamos casi a un 100% de detección. Entonces empecé a hacer crecer esta empresa, levanté 12 millones de euros de inversores, este dinero ya no era mío, era de inversores, nacionales e internacionales, y bueno, la empresa empezó a crecer. Hasta que un buen día, que esto fue ya en el año 2024, me pasó un poco lo mismo. Recibí una llamada, era una llamada del Gobierno de España, que iban a crear una agencia nacional nueva. Sabéis que en España hay agencias nacionales, todo el mundo conoce la Agencia Tributaria, pero hay 25 agencias más, la agencia de meteorología, la agencia de navegación aérea, hay muchas. Pues iban a crear una agencia nueva, que era la Agencia Nacional de Inteligencia Artificial, y querían que yo la dirigiera. Así que hice un par de reuniones en Madrid, conocí al ministro, que el ministro era un señor que se llama José Luis Escrivá, me entrevisté con el ministro, imaginaos, yo no conocía de nada al ministro, había hablado alguna vez con algún ministro, pero en fin, era una experiencia completamente nueva. Y cuando salí de la reunión de una hora con el ministro, me dijo: chaval, estás contratado, empiezas mañana. Y dije, buf, qué lío con la empresa, ahora a ver qué voy a hacer. Pero bueno, como ya tenía aprendido la lección con Intelligent Pharma, hice lo mismo, busqué un gerente, lo puse al frente de la empresa y continuó esta persona dirigiendo la empresa, y yo me fui al Gobierno de España a crear esta nueva agencia de inteligencia artificial. Y nada, ahí estuve dos años, hasta hace muy poquito, hasta hace cinco meses, que mi ministro se fue de gobernador del Banco de España, y ahora José Luis Escrivá es el gobernador del Banco de España, y de nuevo me llamó y me ofreció presentarme al proceso de selección para dirigir la inteligencia artificial del Banco de España. Así que me presenté a este proceso, me seleccionaron, y ahora estoy dirigiendo toda la inteligencia artificial del Banco de España. O sea que ahora soy funcionario público, ahora yo no soy cargo político, como era antes, ahora soy funcionario y me dedico a esto. Estoy creando un equipo bastante grande de personas que, por ejemplo, ahora tenemos procesos abiertos de selección, o sea que aquí os veo muy jovencitos, pero si alguno de vosotros o vosotras quiere presentarse a la oposición del Banco de España en inteligencia artificial, será muy bienvenido, porque es una posición muy chula y hacemos muchas cosas. Y ya está, resumido en, no sé qué he tardado, cinco minutos, diez minutos, esta es mi vida. Veis como un chico normal, con mucho esfuerzo, eso sí, ha pasado de estar estudiando el instituto en la SAIE, a tener una carrera, y después un doctorado y varias empresas, y aquí estoy. Por el camino, como no me gusta el fútbol, porque veis que no tengo la forma física para jugar al fútbol, pues he escrito varios libros, he escrito ya siete libros, y me he sacado tres doctorados. El primero en Biomedicina, que os he contado, y otro en Derecho, y ahora en dos semanas defiendo mi tercer doctorado en Historia, que es una disciplina que me gusta mucho. Así que ya está, esto es. No sé, ahora pregúntame, venga, va, qué bien, preguntas. Hola, buenas. Mi nombre es Lázaro, trabajo en compras para Leroy Merlin, y te quería preguntar cómo es tu proceso para identificar estas oportunidades, es decir, cuando encuentras esta oportunidad de este radar, ¿cómo lo piensas o cómo te llega la información? Cuando tienes la información, ¿cuál es tu proceso para decir, vale, esto va a ser un éxito, hay que hacerlo así, así y así? A ver, es muy buena pregunta, y no tengo una respuesta pensada, por lo tanto voy a improvisar un poquito. Pero yo soy una persona muy de networking, me gusta ir a un montón de actos, estoy casi todas las noches en cenas, en comidas, en actos, y conozco mucha gente. Entonces, claro, yo conozco gente y la gente me conoce a mí. Y, por lo tanto, muchas veces, diría que la mayoría de veces, es saber estar en el momento adecuado, en el lugar adecuado, y tener este olfato para saber moverte según qué niveles. Entonces, cuando me llamó el rector de la Universidad de Barcelona, pues alguien le había hablado de mí, yo no conocía a este señor, pero seguro que algún vicerrector o alguna persona cercana le había hablado, o cuando me llamaron de Gobierno en España, por lo mismo, seguro que alguien le había hablado al ministro de mí y me llamó. Por lo tanto, es, no sé, saber estar en el momento adecuado, en el lugar adecuado. Y una pregunta más, me aprovecho ya que tengo el micro. ¿Cuál ha sido el fracaso del que más has aprendido? Mira, esa es muy buena pregunta, y esta sí que me la hace muy a menudo, y por lo tanto, sí que tengo respuesta. Pues yo, en mis empresas que he creado, pues a veces, en particular una de ellas, pues no confiar con la gente correcta. Cuando tú creas empresas, todo te va bien y tal, pues yo tengo una posición muy naïf, en cierta manera, de que siempre pienso que mientras no sabemos lo contrario, yo confío con la gente. Pero a veces hay gente que no se puede confiar con ella. Entonces, ahora he aprendido, con los años, pues a ser un poco más cauto y no confiar a ciegas con lo primero. ¿Qué pasa? Que antes sí que lo hacía, ¿no? Entonces, mi error más grande ha sido por eso, confiar con algunas personas que no debía confiar, y lo importante no es el error. Lo importante, o sea, yo siempre digo, no importa el problema, importa la solución, ¿no? O sea, no importa el problema, no importa el culpable, no importa qué ha pasado. Lo que importa es cómo arreglarlo y, sobre todo, aprender para que no vuelva a suceder. Muchas gracias, Ignacio. A ti, Lázaro. Voy a lanzar una que hará de puente de lo que ha comentado Lázaro y de la IA, porque antes estábamos hablando de este tema, ¿no? En un mundo dominado por la inteligencia artificial y donde todos estos chicos y chicas ya están en su día a día. Decíamos, es imposible ser más inteligente que una IA, y siempre una IA va a saber más que nosotros de cualquier tema. Y lo conecto porque decíamos, precisamente, la habilidad de las personas, del éxito, de diferenciarte, va a ser en tu capacidad para conectar personas e ideas, ¿no? En la medida que puedas desarrollar esa competencia más allá de la IA, de conectar lo que tú decías, estar en los sitios, conectar personas que igual no hubieran hablado entre sí y conectar ideas que igual de entrada no se hablaban entre sí. El radar para la colonoscopia, conectado seguramente con otras personas que hacen posible esa idea, es el gran espacio en un mundo dominado por la IA. Entonces, me gustaría que construyeras un poco qué deben saber esta gente, estos chicos tan jóvenes, sobre IA y qué aspectos más allá de la IA son los que realmente les van a ayudar en el futuro. Sí. A ver, déjame estructurar las ideas. El primer mensaje es que estamos en un cambio de paradigma. Para los que no sepáis qué significa esta palabra, paradigma, estamos en un cambio de era. Eso es muy importante. La humanidad ya ha sufrido, o ha experimentado, mejor dicho, otros cambios de era, por ejemplo, la revolución industrial, el último gran cambio de era que vivimos. Pero hay una gran diferencia entre la revolución industrial y el cambio de era que estamos hoy en día viviendo. Porque en el cambio de era de la revolución industrial se perdieron muchos puestos de trabajo. Porque, por ejemplo, la gente no utilizaba coches, no existían los coches. La gente iba a caballo. Entonces, había gente que hacía herraduras, la gente que recogía los excrementos del caballo por las calles, la gente que hacía el pienso, la gente que guardaba los caballos. Había toda una serie de profesiones que terminaron desapareciendo. Pero la gran diferencia es que no pasó de un día para el otro, sino que pasó en una generación. El señor que era herrero y hacía herraduras, él continuó haciendo herraduras hasta que se murió, pero su hijo, que heredó el taller, ya no hacía herraduras. Ya, por lo mejor, trabajaba en una fábrica montando parachoques. Pero esto pasó en una generación y, por lo tanto, el impacto social que se vivió no fue como el de ahora. Ahora, sin embargo, esto va a pasar en menos de una generación. O sea, está habiendo un antes y un después y muchos de los oficios que hoy en día conocemos, por no decir todos, van a cambiar radicalmente. En educación, en sanidad, en administración pública... Todo lo que os podéis imaginar está cambiando. Por lo tanto, tenéis que ser listos y listas para posicionaros en aquellas partes como esta que decía Salva, conectar personas, ideas, etc. Hay más, ¿eh? La enfermería, el cuidado de la gente mayor... Hay muchas áreas donde la inteligencia artificial no va a llegar. Y no es que vaya a llegar tarde, sino que no va a llegar porque una persona mayor va a interaccionar siempre mejor con una persona humana que con una máquina o ir a los actos de networking y conectar cosas... En fin, esto vamos a continuar haciéndolo las personas. Entonces, ahora tenemos todo un mundo de oportunidades. Yo cuando hablo con la gente que es muy pesimista, dicen que la inteligencia artificial nos va a comer, nos va a quitar los empleos... Va a quitar algunos empleos y quizás la mayoría, pero van a surgir muchas cosas más que ni nos imaginamos. Y tenemos el placer de que vamos a ser nosotros los arquitectos y arquitectas de este futuro que va a empezar ahora. Por lo tanto, vosotros que sois jóvenes, tenéis que ser conscientes de ello y prepararos académicamente para este momento que ya está por llegar. Así que no sé si te he contestado, Salva, pero ese es un poco mi mensaje. Estamos en un cambio de era y hay que mentalizarse de que todo va a cambiar. ¿Por ahí? Detrás hay una pregunta. Hola, Ignasi, muchas gracias por estar con nosotros hoy aquí. Mi pregunta es, con la información que tú tienes, con la experiencia que tienes, ¿qué relevancia tiene el pensamiento crítico a la hora de usar herramientas de IA generativa? Y si conoces iniciativas que fomenten esas habilidades. Repite, me ha faltado una palabra que creo que es una palabra clave, que la acústica aquí no es muy buena. Pensamiento crítico. Mira, justamente esta habilidad del pensamiento crítico pienso que es fundamental. Yo tengo hijos pequeños de 10 y de 14 años y cada día cuando estoy con ellos intento desarrollar su pensamiento crítico. La inteligencia artificial, uno de los peligros que tiene es que nos puede mentir o puede estar equivocada, como se dice ahora, puede alucinar. Y si no tenemos pensamiento crítico, no tenemos criterio para saber qué está pasando. Por eso es tan importante que nosotros como personas, como profesionales, como estudiantes, tengamos bien desarrollado este pensamiento crítico, que tengamos una base de cultura general suficiente para poder opinar y para poder corregir la inteligencia artificial. Porque yo lo veo cada día, en el Banco de España, donde estoy, utilizamos la inteligencia artificial de forma transversal para casi todo. Pero es importantísimo este pensamiento crítico para dirigir la inteligencia artificial y que pueda realmente estar aportando valor y no haciendo barbaridades. Porque si la inteligencia artificial la dejas libre, te puede montar una muy gorda y más en un banco central. Entonces las personas tenemos que estar siempre, al menos de momento, pero esto va a durar muchos años, al cargo de la inteligencia artificial. Porque la inteligencia artificial ahora mismo es como un niño que sabe muchísimo pero que no deja de ser un niño. Por lo cual no tiene criterio, no tiene pensamiento crítico, le faltan muchas habilidades. Tenemos que ser nosotros quienes complemente a ella para que finalmente la podamos aprovechar y sacar este valor. ¿Cómo estáis abordando esto desde AESIA y desde el Banco de España, estos sesgos que tiene la IA? La AESIA es una agencia nacional y su cometido es supervisar que en algunos casos muy concretos, que os explico qué casos son, la IA no tenga sesgos. Entonces hay una norma, hay una ley que dice cómo tiene que ser. La AESIA lo que hace es comprobar que las empresas, cuando utilizan la IA en estos casos tan concretos, que no hayan sesgos. ¿Cuáles son estos casos? Son aquellos casos, principalmente y simplificando, donde los derechos fundamentales de las personas se pueden ver afectados. Sabéis que la Unión Europea tiene una Carta de Derechos Fundamentales, que son 54 derechos fundamentales, que son el derecho a la vida, el derecho a la no discriminación, el derecho a la transparencia, el derecho a la dignidad, hay 54. Entonces, cuando hay una IA que puede vulnerar uno de estos 54 derechos, las agencias como la AESIA están supervisando que las empresas controlan a su IA y, entre muchos otros parámetros, que no tengan sesgos. Desde el Banco de España, algunas partes de la IA que utilizamos pueden vulnerar derechos fundamentales. Algunas, no todas, pero algunas sí. Entonces lo que hacemos es seguir lo que nos dice la ley, que ya está muy bien explicado, hay unas guías muy explícitas, para asegurarnos que no hay sesgos y que no hay discriminación de ningún tipo. ¿Hay alguna línea que estéis trabajando en capacitar a las personas que…? Claro, claro. En el Banco de España ahora somos 3.400 empleados. Y tenemos un programa muy ambicioso de formación en IA, donde todos los empleados, de forma obligatoria, o casi obligatoria, porque no todo el mundo, pero casi todo el mundo, está obligado a tener una formación en IA. Y nos va muy bien, porque muchas veces, yo dirijo la parte de IA del banco, como decía antes, pero hay veces que vienen otros compañeros de otras partes y me dicen: mira qué he hecho. Y digo, pues qué guay, yo sin haber dicho nada, solo con la formación que te hemos dado, has sido capaz de hacer esta aplicación que es tan chula que la vamos a habilitar para que todo el mundo del Banco de España la pueda utilizar. Y a veces es una simple secretaria o secretario, o un simple botones, una persona que no necesariamente tiene estudios en IA, pero ha tenido la formación que nosotros le damos y con esta formación lo hemos capacitado para poder usar la IA de forma responsable y ética dentro del banco. ¿Y crees que en un futuro se podrán minimizar estos sesgos que tiene la IA, los modelos? Hombre, espero que sí. La IA, como ya sabéis, hoy en día tiene muchos sesgos, por diferentes motivos que si queréis podemos entrar, pero ahora no es el tema. Y no es que se tenga que minimizar porque es un nice to have, porque nos gustaría, sino porque lo dice la ley y por tanto no hay más tutías. Si tú utilizas la IA en un sistema de alto riesgo, como puede ser derechos fundamentales, no puedes salir al mercado con sesgos. Es que no puede, está prohibido. Y esto va a ser multado a partir de diciembre del 27. O sea que las empresas tienen unos cuantos meses para adaptarse y hacer que sus sistemas de IA no tengan sesgos para diciembre del 27, porque si se demuestra que a partir de diciembre del 27 hay alguna empresa que tiene IA en un sector de alto riesgo con sesgos, le va a caer una sanción. Bueno, Salva hacía una pregunta por aquí. Entonces te preguntaba si va a crecer muy rápido este bebé y estos chicos de 15, 16 años, de aquí 5 o 10 años, ¿qué mundo crees que estarán viviendo en términos de IA? Porque ese bebé ya no será tan bebé. Sí, ese bebé va creciendo y ahora está creciendo a un ritmo, lo leía el fin de semana, a un ritmo, a ver si explico bien la métrica, pero era básicamente que ahora cada 4 meses ese bebé ha duplicado su edad. No sé si me explico. Es un poco metafórico lo que estoy diciendo, pero hay métricas que lo están midiendo y vamos a este ritmo. Entonces, claro, este bebé que ahora tiene a lo mejor 4 años, o 3, no sé, pues en 4 meses tendrá 8 ya y eso es muy rápido. Por lo tanto, dentro de pocos meses o pocos años, ya sea una persona adulta, pero hay personas adultas que trabajan para el mal, si me permitís, y no hace falta que nombre yo a ninguno, pero seguro que a cada uno le viene a la cabeza a alguien. Entonces, nosotros como personas humanas tenemos que estar también un poco vigilantes y tener este criterio propio o este sentido crítico que decíamos antes para saber cuándo una cosa está bien, cuándo está mal, la ética y al final aplicar estas herramientas, pero no dejan de ser herramientas. Aunque hablen como personas, no dejan de ser herramientas, como una llave inglesa. Una llave inglesa no nos habla, pero es una herramienta igual como el ChatGPT. Tenemos que saber utilizarlo de forma ética, responsable y que al final nos beneficie, no nos perjudique. Hola, Ignacio, pues mil gracias por contarnos tu historia. No sé cómo te ha dado tiempo para hacer tanto, la verdad. Yo quería preguntarte sobre crear empresas, porque existe un mito en España que es un país para emprender. Quiero saber tu posición y sobre todo cómo ha sido tu trayectoria en este sentido, porque muchas veces desde el punto de vista del empleado es complicado, si tienes una idea, dar ese salto como al vacío, sobre todo desde el punto de vista económico. Y tú que has creado tantas empresas, pues quiero saber un poco tu recomendación, tu opinión. Y otra pregunta, muy rápido, que me gustan mucho las pelis distópicas y quiero preguntarte cómo te imaginas en 100 años que va a ser nuestra sociedad. Gracias. Vale, vamos por eso, muchas preguntas que me has dicho son condensadas. La primera, a ver, los mitos. En España emprender es muy fácil, nos dicen lo contrario, no lo hacen todos los días, pero es que emprender es muy fácil. Hoy en día en España en menos de 48 horas tenemos una empresa con todas las de la ley, tenemos una SL en 48 horas. El tema fiscal en España está muy bien, hay muchos beneficios fiscales para los emprendedores, tanto a nivel de renta como a nivel de impuestos de sociedades, y por tanto hay muchas facilidades. Eso por un punto, el punto más, digamos, burocrático. Nos hacen creer lo contrario, pero es que no es cierto. Después, ideas. Bueno, ahora estamos, como decía antes, en un cambio de paradigma. Ahora estamos, mira, esto yo lo comparo como, pero dame mucho la metáfora, como no tenemos medios, esto no lo pongan después en ningún titular, si hay algún medio. Pero ahora estamos en una época de posguerra. Ha habido una guerra, falta de todo, y ¿quién gana? Pues los listos, que sacan pan, y saben hacer harina, y saben hacer pan, y construyen y tal. Esta gente en una posguerra son los que ganan dinero, y a cabo de los años son las grandes fortunas. Pues ahora estamos casi como después, no hemos pasado afortunadamente ninguna guerra, pero sí que hemos cambiado de paradigma. Entonces ahora todos nosotros tenemos la oportunidad de ser los empresarios del futuro, porque tenemos muchas oportunidades, nuevos negocios, nuevas necesidades, nuevas demandas de la sociedad, y con la inteligencia artificial hoy en día cualquiera puede hacer lo que quiera. Un programa de ordenador, no sé, lo que queráis. Y por tanto ahora tenemos muchas oportunidades para emprender, y creo que a lo largo de la historia no han habido tantas oportunidades para emprender como las que hay hoy en día. Yo casi, y a lo mejor porque mi abuelo y mi padre me enseñaron así, yo voy por la calle y veo un montón de oportunidades, no solo con IA, sino con muchas otras cosas. Pero es que ahora con IA se han disparado las oportunidades que tenemos para emprender. Entonces, de pelis distópicas, pues a ver, yo... Esto es una distopía muy gorda la que voy a soltar ahora. Y de nuevo, si a alguien no le gusta, pues la borra y ya está. Pero están habiendo muchos avances en la ciencia y la tecnología para digitalizar las conciencias. Están habiendo muchos avances recientemente. ¿Esto qué implicación tiene? Pues esto tiene una implicación, para mí, que soy un tecno-optimista y un tecnólogo, muy chula, y es que muy pronto podremos coger el cerebro de una persona, digitalizarlo y meterlo dentro de la máquina. Y me diréis: pues maldita la gracia, esto nos convertirá en inmortales. Esto nos convertirá en inmortales y podremos vivir hasta el infinito dentro de máquinas. Esto también tiene muchos peligros y si habéis visto la serie de Netflix de Black Mirror, seguramente os van a dar a la cabeza muchos peligros y abusos que se pueden cometer. Pero bueno, pienso que en un futuro medio, no digo lejano, medio, corto no, pero medio sí, vamos a empezar a ver ya experimentos reales de digitalizaciones de conciencias y, por tanto, gente que estará viviendo ad infinitum dentro de un ordenador. Lo que ya he visto en este campo son implantación de recuerdos. Esto ya es una cosa que ya se puede hacer. A una persona le pueden implantar un recuerdo. Ya hay publicaciones científicas de alto nivel que lo hacen. Y también he visto borrar recuerdos. Esto también lo he visto ya. Pronto vamos a ver aquí ya avances para algunos. Pueden parecer distópicos, pero bueno. Venga, ¿qué más? Bueno, hay muchos hermanos. A ver, Ingrid, modélo tú. Por aquí la salud está y por detrás también hay varios. Hola, buenas. Hola. Yo tengo una pregunta sobre que hayas estado trabajando tantos años en temas del sector de salud, digamos, y ahora estés en el Banco de España. Por curiosidad, ¿qué ha hecho que hagas ese cambio? Y un poco ahora, porque como está hablando la inteligencia artificial y demás, está hablando un poco de tener que especializarse en un sector o algo para aportar valor ahí. El que tú te hayas cambiado ahora a un sector diferente al que has estado trabajando, ¿cómo le has sacado valor a ello y qué crees un poco de esto? Gracias. Pues mira, es muy buena pregunta porque mi gran vocación, aparte de la informática, siempre ha sido la biomedicina. De hecho, yo fui durante ocho años profesor en biomedicina y en medicina en una universidad de Barcelona. Pero, al final, mi especialidad es la inteligencia artificial. Y es, como decía antes, como una llave inglesa, es una herramienta. Y yo era fontanero, me dedicaba a apretar tuercas porque goteaba la pila. Hasta que vino alguien y me dijo, oye, pues ahora vas a ser el supervisor de las llaves inglesas, para que las llaves inglesas cumplan con la normativa. Entonces me fui a la Agencia Nacional. Y después vino alguien y me dijo, oye, pues te voy a contratar o te ofrezco trabajo para que uses la llave inglesa para arreglar motores de coche, que no tiene que ver con ser fontanero, pero al final es la misma llave inglesa. Y es un poco, al final, pues soy un experto en la llave inglesa, en la herramienta. Y, por tanto, lo que me motivó a ir al Banco de España no solo es aprender de un sector nuevo, sino también la gente que había allí. Mi jefe, que es el gobernador del Banco de España, es una persona que es un visionario. Y trabajar siempre con visionarios siempre me ha apasionado, porque es esta gente que ve en el futuro, que tiene como la bola de cristal, que yo no la tengo, pero hay gente que sí que la tiene. Y cuando conoces a alguien que tiene la bola de cristal, te dices: wow, yo quiero estar con él, yo quiero que me enseñe, que me deje visualizar el futuro. Y por eso estoy en el Banco de España, por mi jefe. Venga, había más preguntas por detrás y también por delante también hay. ¿Se oye? Sí, se oye. Vale, perfecto. Nada, buenos días. Muchísimas gracias por compartir con nosotros tu trayectoria y tu experiencia. Desde luego, súper inspiradora. Mi pregunta era relacionada con el hecho de haber trabajado, bueno, trabajado o haber creado empresas, es decir, haber estado en el sector privado y también en el sector público. Porque muchas veces vemos que se sataniza mucho lo público, que parece que es poco eficiente, pero con tu experiencia vemos que, por ejemplo, las tendencias de inteligencia artificial se aplican. Entonces, a nivel de inteligencia artificial, ¿ves que en el sector público y privado se aplican de la misma manera o hay cierta limitación dentro del sector público, todavía no está tan implicada? Sí. A ver, mi motivación para entrar en el sector público, cuando entré en el Parque Científico, que era mi primera experiencia en el sector público, mi motivación era más como emprendedor. Yo veía muchas cosas que se podían arreglar. Tenía otros compañeros emprendedores que lo único que hacían era quejarse desde el sofá y esto de quejarse desde el sofá no va conmigo y dije, pues más romango y voy a arreglar cosas para que toda la comunidad esté mejor. Esa fue mi motivación y arreglé un montón de cosas y que aún voy por la calle, por Barcelona, y la gente me dice, oye, qué bien, cuando arreglaste aquel problema que teníamos, y pues mira, esto no ha vuelto a pasar nunca más, o en aquel laboratorio que había unas fugas, tú lo arreglaste y hacía como no sé cuántos años que esto estaba y nadie lo arreglaba. O sea que mi motivación fue dejar de quejarse y hacer cosas para arreglar nuestra sociedad. Ahora que ya llevo ya tres experiencias en el sector público, primero en el Parque Científico, después en la Agencia de Inteligencia Artificial y después en el Banco de España, ahora puedo darte esta visión desde el mundo privado y público y te digo que, claro, el público tiene, como todo, cosas buenas y cosas malas. Cosas malas, pues tienes un corsé, tienes menos flexibilidad que el sector privado. El sector privado, por ejemplo, si yo quiero contratar a mi primo, lo contrato y adiós, no pasa nada. Nadie me puede echar en cara que he contratado a quien me haya dado la gana. En el sector público, esto es impensable, si yo he contratado a mi primo, pues en fin, me sacarán los colores seguro cuando me pillan. Por lo tanto, no puedes contratar a quien quieres, a veces tú lanzas un proceso como el que tenemos ahora en marcha, y se presenta mucha gente que tú no conoces y aprueba la oposición, el que sabe contestar el examen, pero no necesariamente la persona que tú necesitas, con lo cual te encuentras un equipo de gente que, bueno, después tú tienes que, como líder, saber guiarlos para conformar el equipo que tú quieres, pero inicialmente no contratas a quien tú quieres. Lo mismo pasa con las empresas, yo qué sé, pues, por ejemplo, hace poco en el Banco de España organizamos un concurso de diseño de marcas, porque teníamos que hacer una marca, yo quería contratar a una empresa, pero no puedes contratar a quien te haya dado la gana, tienes que hacer un concurso público, se presentaron varios, y no ganó la que yo quería, pues, chico, pues mala suerte, pues yo qué sé, haber ofertado más barato, ¿no? Pero en el sector público tienes este corsé, tienes esta flexibilidad. A cambio, tienes mucho más dinero que en el sector público, mucho más, con lo cual vas más lento porque tienes menos flexibilidad, pero tienes mucho más dinero, por lo tanto, cuando te focalizas en algo, pues aquello, si eres buen gestor, pues lo haces con toda la potencia, ¿no? Y esto es lo que intento hacer en el Banco de España, en el Banco de España vamos muy lentos, ¿por qué? Porque somos una institución pública, pero cuando consigo romper las barreras de concursos públicos, oposiciones, burocracia, todo esto, después me focalizo y hacemos cosas muy gordas, porque, mira, yo empecé hace cuatro meses y medio y el gobernador me dijo, para empezar tienes 5 millones de euros y 50 personas a tu cargo, es una apreciación impensable que el día que llegas a una startup tener tanto dinero con tantas personas, ¿no? Entonces, imagínate, yo puedo ir a la luna con esta gente, lo que pasa es que no iré mañana, como haría con una startup, sino que iré dentro de un año. Yo tengo un dilema ético y no sé bien cómo gestionarlo y te quería preguntar si tú has tenido el caso o algo parecido. Yo cuando empecé en Lidl hace tiempo empecé a automatizar bases de datos con Power Query y ahora que llevo ya un tiempo en Leroy Merlin, ya llevo tiempo automatizando cosas con IA y bases de datos. El caso es que el trabajo que antes hacía en dos días o tres, ahora lo hago en cuatro horas con la IA y automatizando ciertas cosas. Entonces, tengo miedo, bueno, miedo no, no sé cómo gestionar el tema de mis compañeros, porque mi jefa nos hace mucho push en la que tenemos que utilizar la IA. Yo lo hago innatamente, pero no quiero o no sé si decirle a mi jefa que lo que antes me llevaba dos o tres días, ahora me lleva cuatro horas, porque el siguiente razonamiento de ella va a ser, vale, y tus compañeros, y eso es un tema que ya cerré hace tiempo y ahora estoy con algo todavía más potente. Entonces, no sé cómo gestionar, le voy a hacer daño o voy a hacer un mal a mis compañeros por hacer esto. Vale, esto me lo pregunto yo también cada día, porque a mí me pasa lo mismo, en otra escala, pero también me pasa. Hace poco un departamento entero, no mis cuatro compañeros, un departamento entero lo convertimos, si quieres, prescindible, porque una IA lo hacía en un segundo, lo que hacía un departamento entero. Pero, a ver, el dilema no es tuyo, sino es de la empresa, y un mal jefe o una mala jefa tendrá la tentación de despedir a esta gente porque es más eficiente con la IA y ya está. El buen jefe, ¿qué hará? Hacer que con estas personas podamos multiplicar el trabajo. Y si antes hacías diez con cuatro personas, pues ahora vas a hacer mil con estas cuatro personas. No es que continúes haciendo diez con media. El buen jefe, el buen líder, tiene que tener esta visión de decir, vale, yo tengo cuatro personas, voy a utilizar esas cuatro, voy a ponerle IA a todos para que en vez de hacer diez, pues hagamos mil. Y así es como las empresas tienen que crecer. Y si tú decides no hacerlo, vendrá otro compañero tuyo, lo hará y puede ser que el despedido seas tú. Pero lo que quiero decirte al final es que el dilema no es tuyo, el dilema es de la empresa, y si la empresa toma la mala decisión de prescindir de tus compañeros, pues será una empresa pequeñita, continuará siendo una empresa residual y marginal. Las empresas grandes, las empresas potentes, los líderes, visionarios, lo que harán va a ser lo contrario. Es decir, genial, pues ahora con cuatro hago mil, mientras que antes con cuatro hacía diez. ¿Lo veis? No tengáis ningún miedo en usar la IA y promocionarla. Muchas gracias. De nada. Por detrás, sí. Yo ahora estoy estudiando el bachillerato y no sé qué debería estudiar con esto de la IA. No sé, te quería preguntar tu posición al respecto. No, a ver, ¿cómo te llamas? Pau. Pau, haz lo que te guste, lo que te emocione, lo que tú sientas pasión por ello. Da igual si es letra, ciencia, ciencias sociales, arte, lo que tú quieras, de verdad, lo importante es incorporar la IA en tu carrera. Eso es lo importante. ¿Tú eres de ciencias o de letras? Yo de ciencias. Estoy entre ingeniería informática y matemáticas. Bueno, entonces, el dilema está muy reducido. Si me dijeran que estoy entre historia del arte y matemáticas, pues hombre, sé que hay un abanico muy grande, pero al final la informática son las matemáticas aplicadas. Entonces, no sé, haz lo que te motive. Si te gustan las matemáticas, pues matemática, que es más teórico. Si te gusta más la práctica, pues la informática, que al final es la vertiente práctica de las matemáticas. Eso lo tiene que decir tu corazón. Al final, lo que hace el cerebro es saber incorporar la inteligencia artificial en tu carrera. Ya sea historia del arte, ciencias económicas... El otro día estaba hablando con una persona que me decía que estudiaba ciencias teológicas. Y me hacía la misma pregunta que me decías tú. ¿Cómo puedo incorporar la IA en ciencias teológicas? Y bueno, tuvimos un debate muy interesante de cómo hacerlo. Pero al final, lo importante es esto. Lo importante es que es una llave inglesa nueva que tenemos. y hay que saber utilizar para la disciplina en la que tú estés trabajando, sea la que sea. Venga, detrás. Bueno, muchas gracias por tu tiempo y por tus palabras, primero. Y yo te quería preguntar, en un mundo tan técnico, ¿qué papel tienen los perfiles más humanistas? Uf, súper importante, súper importante. Nosotros, tanto la agencia como el banco, tenemos filósofos, tenemos lingüistas, tenemos personas que se encargan de todo el tema del prompt engineering. Y estos son perfiles de letras. Los mejores ingenieros de prompts, te lo aseguro, son personas de letras. ¿Cómo saber interactuar con la máquina? ¿Cómo saber preguntarle? ¿Cómo entender cómo está razonando para yo hacer la pregunta correcta? Porque si no entiendo cómo razona, no le voy a poder hacer la pregunta correcta. Es lo que decía antes, al final, lo que le comentaba Pau. Al final, lo importante es tú dedicarte a tu pasión, a lo que te emociona, y a partir de ahí aprender estas nuevas herramientas para potenciar tus habilidades en tu carrera, ya sea filología, arte, matemáticas, la que sea. Lo mismo, por ejemplo, filosofía también. En la agencia teníamos filósofos, personas que se dedican a pensar, por ejemplo, el sesgo. Hace un rato, una compañera vuestra, que no recuerdo quién era, me preguntaba sobre el sesgo. Bueno, pues el sesgo, ¿qué es el sesgo? No sé, yo soy informático, yo no he pensado en mi vida académica nada de sesgos. Nadie me ha explicado qué es el sesgo, porque eso no lo he estudiado yo en mi carrera. En cambio, una persona que viene de filosofía seguramente sí que ha estudiado los diferentes sesgos, en la historia del pensamiento, quién ha pensado sobre esto, quién ha reflexionado sobre esto y cómo ahora hacer que las máquinas eliminen los sesgos, etc. O sea que hoy en día, más que nunca, los perfiles de letra son muy importantes, la verdad. ¿Te he contestado? Sí. A ti, a ti. ¿Más preguntas? Aquí, Ingrid, aquí delante. Levanta el brazo que te vea Ingrid. Vale. Bien, hemos visto que tienes un espíritu emprendedor desde que empezaste, pero quiero saber si tu carrera académica impulsó este pensamiento y te hizo ser más apto para montar estas empresas. A ver, es una pregunta difícil y la respuesta es no lo sé. O sea, de entrada no lo sé, pero yo diría que el espíritu emprendedor me lo inculcaron mis padres de pequeño, mis abuelos, y esto quizás me llevó a estudiar una carrera que era una carrera de herramientas, que después me especialicé en una, que era la IA. Pero a mí me gustan muchas cosas, después hice Derecho, después hice Historia, en fin, estudié varias cosas. Pero decidí decantarme por Informática porque es una herramienta y después esta herramienta la podía aplicar donde quisiera. Por ejemplo, Derecho, que también he estudiado Derecho, Derecho también es una herramienta, saber conocer bien las leyes, saber cómo se pueden aplicar, defenderte de una acusación que a lo mejor no has hecho tú, saber defenderte, etc. El tema de los impuestos, que también esto es una parte del Derecho, el Derecho Fiscal y Tributario, también son herramientas. Por lo tanto, las herramientas no solo son técnicas, también hay herramientas, si queréis, de Ciencias Sociales o Ciencias Humanas. Por lo tanto, no sé, no tengo una respuesta clara a tu pregunta, pero yo creo que fue una combinación de todo lo que me llevó aquí. También quiero saber si crees que en el aspecto tributario es más difícil emprender hoy en día porque hay como más control ahora, yo creo. Sí que la IA ha mejorado la accesibilidad a montar estas empresas, pero también el tema tributario también se controla más ahora. Se controla más ahora, es cierto, pero a nivel tributario hay un montón de campo para recorrer, pero un montón. A nivel de tributación internacional hoy en día, más que nunca, no existen barreras, no existen fronteras. Una empresa que está vendiendo aquí a lo mejor está domiciliada en Luxemburgo y sus empleados están en Italia, yo qué sé. Entonces, el tema tributario hoy en día es muy complejo. Entonces, se necesitan muchos profesionales para trabajar en este tema y que, a pesar de que hay controles, evidentemente los hay cada vez más porque las herramientas informáticas así lo permiten, pero tanto hacen falta expertos para la administración como para el sector privado. Por lo tanto, este es un campo que tiene un montón de recorrido. Vale, muchas gracias. A ti, a ti. Yo tengo una pregunta un poco más personal que es, trabajando tanto, ¿cómo combinas el trabajo con la familia o con los amigos? Esa es muy buena pregunta, Damiano. No, no, no reáis porque esto es una pregunta de las difíciles. A ver, yo mi primera empresa, Intelligent Pharma, la hice, mi primera empleada fue mi esposa, imaginaros. Empecé yo solo, como os he contado antes, y mi primera empleada fue mi esposa. O sea que yo cuando hablo de Intelligent Pharma me gusta también recargar lo que fue su papel porque, en fin, éramos los dos. Pero bueno, llegó un momento que mi trabajo era tan absorbente porque tenía tantas cosas y tal, que nos divorciamos. No porque nos peleásemos, sino porque los intereses de cada uno divirgieron hacia lugares diferentes. Entonces, lo que me viene a la cabeza es que seguramente no gestionaría bien la dedicación a la familia y al trabajo. Eso seguro, si no, no me hubiera separado. Entonces, intento siempre corregir mis errores. Algunos son incorregibles, pero aprender de ellos, desde luego. Entonces, ahora tengo mis hijos que son pequeñitos y tengo custodia compartida. Siempre que estoy con mis hijos aprovecho para hacer lo máximo que puedo con ellos. Intento compaginar mis hobbies con sus hobbies, que sean conjuntos. Y si a mí me gusta la arqueología, que me encanta, los domingos salir a buscar poblados de bronce, que ya he descubierto unos cuantos, pues me llevo a mi hijo y también la pasión a la arqueología y buscamos flechas del Neolítico. Entonces, intento compaginar mis hobbies con los suyos. No sé. Hola, buenas. Que tú hace un momento has dicho que la gran mayoría de empleos, tarde o temprano, serán sustituidos por alguna IA. ¿Pero tú crees que habrá algún empleo que ninguna de las mejores IAs pueda sustituir? Sea profesores, sean veterinarios, sea cualquier cosa. Sí, hay muchos. Precisamente los dos que has nombrado, que este creo que sí que se van a sustituir en algún momento, como medicina. Medicina es el más obvio de que va a desaparecer muy pronto. Y hay algunas ramas de la medicina que ya están desapareciendo, como la radiología u otras. A ver, todo lo que sean trabajos manuales, llámale fontanero, llámale electricista, albañil, estos pienso que van a durar muchísimo. Todo lo que es atención humana, como enfermería, psicología, etcétera, toda esta rama del cuidado de las personas, también va a durar muchísimo. Pero lo importante no es esto. Lo importante es que estamos en un cambio de paradigma. Voy a poner una anécdota personal. Mi abuela, que aún está viva, tiene 99 años. En febrero del año que viene cumple 100 años. No está mal, ¿no? 100 años. Claro, cuando hablo con ella, que está perfecta, no tiene ni colesterol, es que está perfecta, de cabeza como físicamente. Ella siempre me dice: mira, cuando yo empecé a trabajar, mi abuela, ¿no? Empecé a trabajar cuando tenía 6 años. Trabajaba 6 días a la semana, sábados incluidos, lo único que descansaba era el domingo, y trabajaba 12 horas diarias. Esto era en plena revolución industrial, porque sabéis que la revolución industrial en España llegó muy tarde. Cuando no llegó, mi abuela estaba viva y tenía 6 años, y en la época de la posguerra. Esto eran las condiciones de vida y salariales, ya os digo, no sé cuánto cobraba, pero imaginaros que sería una miseria, que le pagaría a una niña de 6 años. Mujer, niño, en fin, miseria. A duras penas, un mendrugo de pan, seguro, ¿no? Hoy en día, la edad mínima para trabajar son 16 años, con muchas salvaguardas, pero 16. Tenemos un sueldo mínimo interprofesional que ronda los 1.000 euros, no sé cuánto es, pero ronda los 1.000 euros. Máximo 40 horas laborales, ya se está hablando de bajar a 35, etc. O sea que en 100 años hemos experimentado unas mejoras sociales, salariales, empresariales brutales. Entonces, ahora, esto no es una tendencia que se vaya a parar, va a continuar, pero se va a acelerar. Yo confío que en los próximos años, en las próximas décadas, no hará falta esperar 100 años, muchísimo menos, vamos a pasar a trabajar, yo qué sé, dos o tres días a la semana, la edad mínima para trabajar serán 22 años, el sueldo se elevará, como ha ido elevándose desde que hay estadísticas. Y esto es lo que nos trae la inteligencia artificial y la automatización a gran escala, porque no es que desaparezcan muchos empleos, sino que, como decía antes Lázaro, pues lo que antes hacíamos en cuatro días, ahora lo hacemos en cuatro horas, y por lo tanto el resto de estos tres días y medio que sobran, pues estaremos en casa, o estaremos en la playa, o estaremos donde queráis estar, pero no trabajando, y cobrando más, seguramente, y con mayores derechos sociales, etc. Y encima las empresas ganarán más dinero, o sea, que eso es lo mejor que nos puede pasar. Si todo el mundo gana, es cuando la sociedad avanza, porque si unos ganan y otros pierden, esto es la receta para el desastre. Pues si todo el mundo gana, es cuando ganamos en derechos sociales, en fin, y todo, ¿no? Una pregunta derivada de esto, mucha gente que va a estudiar, por ejemplo, magisterio, que hay mucha gente que considera que con las inteligencias artificiales va a desaparecer su empleo, ¿tú nos animas, de todas maneras, si es nuestra vocación, a estudiarlo, aunque en 20 años, siendo muy de esto, se vaya...? Sí, porque yo no creo que vaya a desaparecer completamente, no os vayáis con este mensaje, aunque a lo mejor lo he dicho, pero no os vayáis con este mensaje. Ninguna profesión va a desaparecer completamente, porque se van a necesitar personas que guíen a la IA, que, por ejemplo, los niños muy pequeños no los puedes poner tanto en una IA, los infantiles, esos tienen que estar con personas a su cargo, bueno, a lo mejor en el futuro, pero eso no lo veo yo, ¿no? Entonces, las personas van a ser necesarias, lo que pasa es que a lo mejor los empleos no van a ser de 40 horas, porque se va a bajar el máximo semanal a 30, a 25 horas, y ya veréis, el tiempo me da la razón. Pero, por lo tanto, estudiad lo que os motive, si a ti te gusta magisterio, estudia magisterio. Eso sí, incorpora la IA desde el primer día en tu aprendizaje y como una herramienta más de trabajo. Muchas gracias. A ti, a ti. Yo tengo una pregunta. Estos días se está hablando mucho de mitos, ¿no? Sabía que tenía que ser esta pregunta. Sí, tenía que salir, también tenía que salir. ¿Qué miedo tenemos que tener las personas? Está muy bien que conozcamos la inteligencia artificial, pero un usuario, por ejemplo yo, que puedo hacer un curso de IA, de prompting, de saber utilizar imágenes, crear imágenes con IA y tal, ¿vale? Un conocimiento de usuario, pero no de programador. ¿Qué miedo tengo que tener yo a la corrupción de todos los datos? Porque la IA va a estar en muchas partes, la IA puede falsificar voces, puede falsificar mensajes, ¿no? Entonces, aquí, ¿qué tenemos que hacer, no? O sea, ¿en qué nos tenemos que formar o en qué tenemos que desconfiar o en qué tenemos que ser más precavidos? Vale. Esa pregunta me encanta que me la formules porque además es como la cara B de una pregunta que me decía Yandes por allá, ¿no? Pensamiento crítico. A ver, esto que Ingrid describe son accidentes. Antes de la revolución, cuando había un accidente laboral, era porque una máquina le había cortado el brazo a un operario que estaba por allí. Era otro tipo de riesgos, pero que pasaban desgraciadamente. Ahora, afortunadamente, esto se ha minimizado, pero con la IA tenemos otros riesgos, como pueden ser los que Ingrid mencionaba. ¿Cuál es la forma de combatirlos? Pues bueno, con pensamiento crítico. Y ser conocedores de vuestra materia, si es magisterio o magisterio, si es matemática o matemática, si es derecho o derecho, la que sea, porque solo con este pensamiento y con este conocimiento de base vas a ser capaz de combatir estas disfunciones de la IA. Cuando esto pase, como yo me lo sé, sé que esto está mal. Y le digo, no, esto está mal. O ha habido un hackeo de tal y esto provoca que me esté dando una respuesta incorrecta. Entonces, pensamiento crítico y conocimiento base, con la cultura general, etc. Por ejemplo, os pongo un ejemplo. Un ejemplo práctico que experimenté yo hace dos o tres años cuando empezó el ChatGPT. Ahora esto ya no, porque está resuelto. Pero un día, probando el ChatGPT, a principio de todo, cuando surgió, le dije: oye, ¿cuál es la capital de Francia? Y me dice, Berlín. ¿Cómo con Berlín? ¿Estamos tontos o qué? ¿Esto no funciona? Y se lo dije, no, no te has equivocado, no es Berlín. Y me dice, ¿cómo que no? Alemania invadió Francia y de tal mes a tal mes, la capital de Francia era Berlín. ¿Tenía razón? Sí. ¿Pero era la respuesta correcta? No. ¿Cómo puedes combatir esto? Pues teniendo el contexto, conociendo la historia y sabiendo que sí, es una razón, pero una verdad parcial, pero que no te sirve para el problema que estás solucionando. Esto que es una tontería puede pasarte y me pasa a mí casi cada día, con otro tipo de respuestas. Pero en general sabes que aunque sea en un contexto muy concreto una respuesta correcta, no es la verdad que tú estás buscando. Por lo tanto, pensamiento crítico. ¿No hay más preguntas? ¿No? Bueno, pues... Muchas gracias. Muchísimas gracias. Yo creo que escuchando a Ignasi, nos quedan claras varias cosas. Uno, porque fue premiado Princesa de Girona. Sí, que no lo he dicho, pero sí. En el 2014. 12 años. No sé en qué momento de empresa estabas, pero estabas en la tercera, en la segunda, en la tercera, y creo que entendéis muy bien por qué fue premiado en ese momento. Segundo, su historia. No era un superdotado en clase, no era el chico que sacaba mejores notas, tampoco peores. Pero yo creo que siempre se repite ese patrón de esta idea de que tu talento, y veis en Ignasi muchísimo talento, al final es un proceso. Luego llega el éxito, llegan los resultados, y en su caso que ha pivotado, ha pasado de crear empresas a estar en la agencia, a estar en el Banco de España, y con un montón de inquietudes. No es tanto el resultado que consigue, sino ese proceso que le ha llevado a ser una persona con muchísima capacidad para crear empresas, muchísima visión, y de las personas que más sabe de inteligencia artificial. Y eso no es innato. Eso es porque ha ido picando piedra, ha trabajado, ha creído en algo, seguramente, y sigue teniendo. Estoy en el Banco de España por mi jefe. Seguramente ese jefe está actuando como mentor, como una persona que le aporta visión. Igual que decíamos, que le pasaba a Jordan con su hermano. Entonces, es interesante que nos lo llevemos también, que cualquiera de nosotros lleva a un Ignasi Velda, una Rosalía o un Michael Jordan dentro, y que es cuestión de ponerle propósito, ponerle foco, ponerle trabajo, porque los resultados llegan. En el caso de Rosalía, decíamos, desde que la rechazaron en el Got Talent hasta que triunfó pasaron 10 años. 10 años que utilizó para trabajar, o desde el rechazo de Jordan hasta su primer anillo físico de la NBA también pasaron más de 10 años. Y eso es importante que nos lo quedemos. Y tercero, que esto va de inteligencia artificial. El mundo va de inteligencia artificial. La IA está en todos los ámbitos, por tanto, tenéis el reto de utilizarla y aprenderla. Nosotros en la Fundación Princesa de Girona ofrecemos formación gratuita, de la mano de otro premiado, Pau García Milá, pues tenemos un par de programas, podéis acceder a ellos, unos preparados listos y ya, que os dará unas 10 horas en Prompt Engineering de forma gratuita, lo podéis hacer. Algunos chicos y chicas están haciendo el Máster en Innovación, que también está diseñado por Pau, que es de Innovación e Inteligencia Artificial. Ofrecemos 300 becas también cada año, porque creemos en esto, creemos que la inteligencia artificial es un requisito. No sé si Ignacio también nos puede recomendar otros espacios, porque claro, aquí le estamos poniendo un reto de saque a los docentes que no tenían asumido, que es que ahora de repente digamos que todos vuestros alumnos tienen que aprender de inteligencia artificial. ¿Y quién forma a todos estos alumnos en inteligencia artificial? ¿Quién forma en las universidades en inteligencia artificial? Cuando estéis haciendo Sociología, Historia del Arte, Filosofía o Matemáticas. Bueno, es un reto muy importante. De hecho, nosotros tenemos programas donde formamos en inteligencia artificial a los docentes. Y acabo porque me gusta mucho la visión que tiene Ignacio de la sociedad. Que la IA, si somos como personas capaces de utilizarla bien, nos tiene que ayudar a generar una sociedad mejor, una sociedad donde generemos más valor y que ese valor esté mejor repartido. Y a mí esta idea de que dentro de 10 o 20 años vosotros nos miréis a nosotros y os riáis de aquella generación que tenía que trabajar 40 horas a la semana y que solo tenía 30 días de vacaciones. Igual que nosotros nos reímos un poco cuando decimos que había gente con 6 y 7 años trabajando 12 horas 6 días a la semana sin vacaciones. Porque esto de las vacaciones es un término un poco moderno. No penséis que la historia del hombre siempre ha venido con un mes de vacaciones o con dos meses de vacaciones. Y espero que se rían de nosotros porque podáis vivir y convivir trabajando, lo que decíamos, bien repartido, 2 o 3 horas a la semana y ese tiempo dedicado a las cosas que a uno le gustan más allá del trabajo, a la familia y a otro tipo de aficiones, porque seréis capaces de crear muchas cosas en esas 2 o 3 horas. Y, por tanto, el mundo va de inteligencia artificial. Aprovechadlo, profundizad, aprended, equivocaros, emprended. Y lo que ha dicho Ignacio, estudiéis lo que estudiéis, convertiros en unos buenos expertos en cómo utilizar la inteligencia artificial en aquello que os guste, que será muy útil. No sé si hay algún otro espacio donde puedan aprender. Bueno, hoy en día hay tantos recursos por Internet que cualquiera es casi bueno. Yo siempre he sido autodidacta y, por tanto, que no. Animo a que miréis muchas opciones, esta es muy buena opción, pero hay otras y, en fin, que cada uno busque su camino. Pues nada, gracias por el talento de Rosalía, de Jordan y de Ignacio Hilda. Solo dos cosas más para finalizar la sesión. Una es que, si os ha gustado, pues tenemos más historias igual de interesantes que las de Ignasi en nuestra plataforma y, además, hay píldoras formativas, charlas de otros expertos, colaboradores, alianzas de la Fundación, que también os animo a que podáis escanear a través de este código QR. Y, por último, siempre nos gusta mejorar en la Fundación y ahí os necesitamos a vosotros, que escaneéis este código. Es una encuesta con tres preguntas, pero que son tres preguntas que nos sirven muchísimo para aplicar mejoras de cara a las futuras. Y nada, muchísimas gracias, becados Princesa de Girona. Muchas gracias a La Salle de Girona y a Davante por haber venido. Haremos más ciclas aquí en Girona. En junio volveremos a tener otro emprendedor que es diferente, que es el Marc Bonavía, que nos explicará cómo encontrar nuestro superpoder. Es una charla muy interesante que os invito a que podáis asistir. Y después también comunicaremos las que haremos a partir de septiembre a diciembre. Muchísimas gracias por vuestro tiempo y cualquier cosa, ya sabéis dónde nos encontraréis, a la Fundación Princesa de Girona. Gracias.