Leonardo Casterás · TEDxUTN
Líderes. Pensemos por unos segundos en aquellas personas, personajes, grupos o equipos que, por su manera de influenciar o los logros que han obtenido en sus vidas o en la de los demás, consideramos líderes. Eso que se nos viene a la mente por su manera de influenciar, innovar y haber cambiado el mundo. Les muestro algunos ejemplos de respuestas que tuve a esta pregunta. Me han nombrado médicos, bomberos, superhéroes, próceres, multimillonarios, presidentes y muchos más. Pero, ¿saben lo que ninguno me nombró? A los docentes. Comencé el transcurso en un apasionante mundo que es el del liderazgo a partir de cursos que he realizado estos años con excelentes docentes. Y lo que más me interesó de este tema es que el liderazgo no solo puede ser aplicado en empresas u organizaciones, que es lo habitual escuchar. Por ejemplo, la frase que mejor lo representa es: ser jefe no implica ser líder, sino en cualquier ámbito, incluso en nuestras propias vidas. Soy docente desde el año 2011, llevo 10 años transcurridos en esta hermosa carrera, pero nunca dejé de estudiar. Hoy en día estoy finalizando mi segundo curso de posgrado, por lo tanto tengo ambas visiones del ámbito educativo, la del alumno y la del docente. Por lo tanto, les quiero mostrar en esta presentación la importancia y lo fundamental del liderazgo del docente en la nueva educación. Porque si ser jefe no implica ser líder, ser docente tampoco. Veamos esta imagen, es un aula que puede tener 60, 70 años o más, esta foto. Muestra la educación tradicional, centrada en el docente, donde este era mejor cuanto más sabía de la materia. Las clases eran principalmente unidireccionales. Este sistema fue diseñado en otra época, para otras generaciones y con un contexto económico social de aquel momento. Hagamos un poco de memoria, de la última vez que estuvimos sentados en un aula, no cambió mucho este formato, ¿no? Ahora sí, ¿saben lo que sí cambiaron? Son los estudiantes que están sentados en esos bancos. En un momento el profesor decía: copien todo que voy a borrar. Pánico. Los alumnos de antes copiaban todo lo más rápido que podían, tratando de juntar la mayor cantidad de información posible en los apuntes. Hoy en día, eso también cambió. Los docentes les transmitimos, les compartimos el material digital, presentaciones, apuntes, y si copiamos algo en el pizarrón, ellos utilizan nuevas tecnologías para ahorrar tiempo y que les dan más satisfacción. Los cambios generacionales impactan fuertemente en la sociedad y la educación no es la excepción. Antiguamente, el alumno asistía a clases con el objetivo y la motivación de conseguir un título para que en el futuro pueda conseguir un mejor trabajo y, por ende, una mejor calidad de vida. Ahora, este paradigma cambió también. Hoy en día, esa mejor calidad de vida que busca el estudiante es otra, no es la misma que antes. Por lo tanto, esto hay que tenerlo en cuenta para comprender el porqué de esta charla. Ahora los invito a que nos sumerjamos, no hay mejor manera de decirlo en esta situación, ¿no? Estamos en un barco, en el medio de la tormenta. ¿Qué sienten? Yo siento soledad, angustia, temor, miedo. No sé por qué estoy ahí, la verdad. Tampoco veo un destino donde quiero llegar, no sé si el barco está a la deriva o tiene un capitán. En fin, mucha incertidumbre, ¿no? Formo parte del equipo de tutorías del año 2012 en esta universidad, donde acompañamos a los alumnos de primer año durante su inicio en la transición universitaria y su vida universitaria y créanme que muchos de ellos se sienten como nos sentimos nosotros recién en este barco. Por eso necesitamos comprender sus ideales, sus ilusiones, sus limitaciones y sus posibilidades para poder ponernos al servicio de ellos y que sean exitosos. Ahora reflexionemos, pensemos unos segundos más en los mejores docentes que tuvimos. ¿Qué características tenían que dejaron esa huella en nosotros? Esos que son un ejemplo y que nos vienen a la mente por habernos dado mucho más que el contenido de un programa. Algunas respuestas que obtuve a esta consigna fueron estas palabras que ven acá: personas confiables, motivadoras, innovadoras, etc. Fíjense que estas palabras hablan por sí solas y muestran fuertes características de liderazgo. Por lo tanto, los invito a que los docentes tomemos esta característica de liderazgo para que los estudiantes se sientan motivados y trabajen duro en lograr sus objetivos. Tenemos que poner especial atención y hacer el esfuerzo en hacerles llegar este mensaje, que esos bancos que ven ahí son el mejor lugar para que ellos hagan su inversión, el aula de un establecimiento educativo. Para esto vamos a tener que trabajar muy fuerte en la motivación. Pensemos que, por estar sentados en el mismo lugar, en la misma aula, los alumnos no son iguales. En general, lo que vemos, lo que ellos nos muestran, es esta punta del iceberg, pero todo lo demás, lo que no vemos, es lo que el estudiante realmente es, siente, piensa y padece. Entonces les propongo que tratemos de conocerlos más. Utilicemos el concepto de educación centrada en el estudiante y así tratar de identificar sus necesidades genuinas. Ahora les quiero mostrar algo muy interesante, sobre todo por la analogía que se puede hacer. Esto está tomado del libro de James Hunter, La paradoja, donde plantea un antiguo paradigma del liderazgo servicial apuntado a organizaciones, y yo lo tomo como una analogía al ámbito educativo. Veamos. Plantea que en un sistema verticalista, en una organización, los rangos inferiores suelen estar al servicio de las necesidades de los rangos superiores. Por ejemplo, el empleado al servicio de la necesidad del jefe, el jefe al servicio de la necesidad del gerente, y así sucesivamente. Y todos ellos de espaldas al cliente. Si hacemos una analogía, como dije, al ámbito educativo, muchas veces pasa algo parecido. Los ayudantes, los jefes de cátedra están al servicio de la necesidad del docente, el docente al servicio de las autoridades, y todos ellos a su vez a espaldas de los estudiantes. ¿Qué pasa en el primer caso? El cliente se va a la competencia. Pero en el caso de los estudiantes, pueden dejar la materia, dejar la carrera, en resumen, desmotivarse y dejar de estudiar, que es lo que no queremos. Entonces plantea un nuevo paradigma del liderazgo, donde dice que ese sistema verticalista está bien que sea así, pero debe ser con la pirámide invertida. Donde, en una organización, los rangos superiores estén al servicio de los rangos inferiores y todos ellos a su vez al servicio del cliente, y así lograr la mayor satisfacción. Haciendo la misma analogía, las autoridades tienen que estar al servicio del cuerpo docente y todos ellos en conjunto al servicio de los estudiantes. De esta forma, el estudiante se va a sentir acompañado y va a ser consciente de que tiene a quien recurrir en caso de necesitar algo. Y entonces Bernardo Bárcena, en su libro El liderazgo de Francisco, plantea tres acciones que podemos tomar para ejercer efectivamente el liderazgo servicial en una organización. Lo vuelvo a tomar como analogía al ámbito educativo. Bernardo dice que los estudiantes, hay que lograr, perdón, que los estudiantes, en nuestro caso educativo, quieran, sepan y puedan. Quieran, quiere decir que trabajen con entusiasmo y motivación. Tenemos que utilizar, esto es fundamental, utilizar nuestra experiencia, nuestros logros personales y nuestra creatividad para hacerles llegar un mensaje de motivación y que trabajen duro para lograr sus objetivos. Que sepan, démosle toda la información que tengamos, no nos quedemos con nada, y no solo de la materia, sino de todo lo que está alrededor. Compartamos la información, noticias, novedades, videos, facilitémosle algún contacto que tengamos que le pueda solucionar algún problema, estemos informados de alguna beca o alguna pasantía laboral que le podamos brindar para que mejoren su situación. Y que puedan, que tengan los recursos necesarios para realizar sus tareas. Y esto implica que nosotros, como docentes, pongamos a disposición del alumno las herramientas que tengamos o las que podamos conseguir para que ellos puedan trabajar. Por ejemplo, puede ser desde una computadora hasta crear un aula especial para que ellos estudien con un pizarrón o una biblioteca de la especialidad. Tenemos que preguntarles e identificar qué necesitan para poder lograr sus objetivos de la mejor manera. Fíjense todo lo que tenemos los docentes a nuestra disposición para liderar nuestros cursos. Otra característica muy importante que veíamos antes es la de ser innovadores. Yo como alumno me motivo mucho cuando veo innovación en las prácticas docentes. Cuando un docente me enseña a manejar una nueva herramienta, una nueva aplicación o manejar un nuevo software, son herramientas que voy a utilizar para esa materia, pero que después me llevo conmigo para utilizarlas a futuro. Otra herramienta muy poderosa de la innovación es sugerirles a los alumnos que participen en actividades de investigación. Con el tiempo que puedan y que tengan, pero que se inicien en ese ámbito. Yo como alumno comencé siendo investigador en el 2011 y me motivó muchísimo a seguir estudiando y a recibirme. Por eso los docentes tenemos que adquirir