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La importancia del liderazgo del docente en la nueva educación

Leonardo Casterás · TEDxUTN

25/05/2026 15 min Crónica temática de ponencia
No consta en la transcripción la fecha ni el lugar exactos de la ponencia. # La importancia del liderazgo del docente en la nueva educación La intervención se sitúa en el marco de TEDxUTN y presenta a un docente que, según dice, ejerce desde 2011 y forma parte del equipo de tutorías desde 2012 en esa universidad. El eje de la charla es la importancia y lo fundamental del liderazgo del docente en la nueva educación, con una lectura del liderazgo servicial aplicada al ámbito educativo. **Los docentes también pueden ser líderes.** El orador parte de una pregunta sencilla: quiénes vienen a la mente cuando se piensa en líderes. Dice que entre las respuestas que recibió aparecieron médicos, bomberos, superhéroes, próceres, multimillonarios y presidentes, pero no docentes. A partir de esa ausencia, propone revisar la idea de liderazgo y afirma que no se limita a empresas u organizaciones, sino que puede ejercerse “en cualquier ámbito, incluso en nuestras propias vidas”. De ahí deriva una tesis central de la charla: “ser jefe no implica ser líder” y, del mismo modo, ser docente tampoco. **Del aula tradicional a otro escenario.** Para explicar su planteo, muestra la imagen de un aula antigua, que sitúa como representación de una educación tradicional centrada en el docente. Describe un modelo en el que el profesor era considerado mejor cuanto más sabía de la materia y las clases eran principalmente unidireccionales. Señala que ese sistema fue diseñado para otra época, otras generaciones y otro contexto social y económico. Frente a eso, insiste en que el formato del aula no ha cambiado demasiado, pero sí lo hicieron los estudiantes que la ocupan. **Cambió la manera de aprender.** El orador contrasta la experiencia de antes, cuando el docente decía “copien todo que voy a borrar”, con la de hoy, en la que los estudiantes cuentan con material digital, presentaciones y apuntes compartidos por los docentes. También menciona que, cuando se escribe en el pizarrón, los alumnos utilizan nuevas tecnologías para ahorrar tiempo. El punto no es solo tecnológico: subraya que los cambios generacionales impactan fuertemente en la sociedad y en la educación. Recuerda que antes el estudio se vinculaba sobre todo con obtener un título para conseguir un mejor trabajo y una mejor calidad de vida, mientras que ahora ese horizonte ha cambiado. **El barco en la tormenta.** En un pasaje más introspectivo, invita a imaginarse en un barco, en medio de una tormenta. Dice que esa imagen le produce soledad, angustia, temor, miedo e incertidumbre, porque no ve destino ni capitán. A partir de esa metáfora, conecta con su trabajo en tutorías para estudiantes de primer año, a quienes acompaña en la transición a la vida universitaria. Según explica, muchos de ellos se sienten así, y por eso considera necesario comprender sus ideales, ilusiones, limitaciones y posibilidades para ponerse al servicio de ellos. **Lo que hace huella en un buen docente.** El orador propone pensar en los mejores docentes que cada uno tuvo y en qué rasgos dejaron huella. Dice que, cuando preguntó por esas características, aparecieron palabras como “personas confiables, motivadoras, innovadoras”. Para él, esas respuestas expresan rasgos claros de liderazgo. Desde ahí llama a los docentes a tomar esa característica para que los estudiantes se sientan motivados y trabajen duro por sus objetivos. **El aula como lugar de inversión.** En la misma línea, insiste en que los bancos del aula son “el mejor lugar” para que los estudiantes hagan su inversión, en referencia al aula de un establecimiento educativo. Plantea que el esfuerzo principal debe orientarse a la motivación, y que no todos los alumnos son iguales aunque estén sentados en el mismo lugar y en la misma aula. Dice que lo que se ve es solo la punta del iceberg y que lo verdaderamente importante es lo que no se ve: lo que el estudiante es, siente, piensa y padece. Por eso propone conocerlos más y trabajar con el concepto de educación centrada en el estudiante para identificar sus necesidades genuinas. **La paradoja del liderazgo servicial.** El orador toma como referencia el libro *La paradoja*, de James Hunter, y aclara que lo usa como analogía para el ámbito educativo. Explica que, en un sistema verticalista, los rangos inferiores están al servicio de los superiores y todos, a su vez, de espaldas al cliente. Trasladado a la educación, dice que muchas veces ayudantes y jefes de cátedra están al servicio del docente, el docente al servicio de las autoridades, y todos de espaldas a los estudiantes. Advierte que, en ese caso, los alumnos pueden dejar la materia, la carrera o desmotivarse y abandonar los estudios. **La pirámide invertida.** Frente a ese esquema, presenta un nuevo paradigma: la pirámide invertida. En esa versión, los rangos superiores están al servicio de los inferiores y todos trabajan al servicio del cliente. Trasladado al ámbito educativo, sostiene que las autoridades deben estar al servicio del cuerpo docente y que todos deben estar, en conjunto, al servicio de los estudiantes. Según su planteo, así el estudiante se sentirá acompañado y sabrá que tiene a quién recurrir si necesita algo. **Quieran, sepan y puedan.** El orador retoma a Bernardo Bárcena y su libro *El liderazgo de Francisco* para mencionar tres acciones vinculadas con el liderazgo servicial: que los estudiantes quieran, sepan y puedan. Explica que “quieran” significa trabajar con entusiasmo y motivación, y pide a los docentes usar su experiencia, sus logros personales y su creatividad para transmitir ese impulso. “Sepan” implica compartir toda la información posible, no solo de la materia, sino también noticias, novedades, videos, contactos útiles, becas o pasantías que puedan mejorar la situación del estudiante. **Dar recursos para que puedan.** La tercera acción es que los estudiantes “puedan”, es decir, que tengan los recursos necesarios para realizar sus tareas. En ese punto, sostiene que el docente debe poner a disposición del alumno las herramientas que tenga o que pueda conseguir. Menciona como ejemplos una computadora, un aula especial para estudiar, un pizarrón o una biblioteca de la especialidad. También propone preguntar a los estudiantes qué necesitan para lograr sus objetivos de la mejor manera. Cierra esta idea recordando “todo lo que tenemos los docentes a nuestra disposición para liderar nuestros cursos”. **La innovación como motor.** Otra característica que destaca es la innovación. Dice que, como alumno, se motiva mucho cuando ve innovación en las prácticas docentes. Pone como ejemplo aprender a manejar una nueva herramienta, una aplicación o un software, porque esas habilidades no solo sirven para la materia, sino que se llevan al futuro. También señala que una herramienta muy poderosa de la innovación es sugerir a los alumnos que participen en actividades de investigación, con el tiempo que puedan. Cuenta que él comenzó como investigador en 2011 y que eso lo motivó muchísimo a seguir estudiando y a recibirse. **Un liderazgo que no se agota en el contenido.** A lo largo de la charla, el liderazgo docente aparece ligado menos a la autoridad formal que a la capacidad de acompañar, motivar, compartir información y habilitar recursos. El orador insiste en que el docente puede influir más allá del contenido de su materia si asume una posición servicial y atenta a las necesidades reales de sus estudiantes. La intervención queda abierta en ese punto, sin que conste en la transcripción un cierre final completo. ## Citas destacadas - “Ser jefe no implica ser líder, sino en cualquier ámbito, incluso en nuestras propias vidas.” - “Ser docente tampoco.” - “Copien todo que voy a borrar.” - “La punta del iceberg.” - “Quieran, sepan y puedan.” - “Pirámide invertida.” ## Acciones o recomendaciones - No consta en la transcripción como recomendación formulada de manera cerrada; sí aparecen propuestas explícitas como conocer mejor a los estudiantes, centrarse en sus necesidades, compartir información, facilitar recursos, fomentar la motivación e impulsar la investigación. ## Preguntas abiertas - No consta en la transcripción. - No consta en la transcripción qué cierre o conclusión final dio el ponente a su intervención. - No consta en la transcripción si se desarrollaron ejemplos adicionales o casos concretos más allá de los mencionados. ## Conclusiones La ponencia sostiene que el liderazgo no es exclusivo de cargos jerárquicos y que el docente puede ejercerlo de manera decisiva en la nueva educación. Su propuesta gira en torno al liderazgo servicial, la centralidad del estudiante y la innovación como herramientas para motivar, acompañar y sostener la trayectoria académica.
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Líderes. Pensemos por unos segundos en aquellas personas, personajes, grupos o equipos que, por su manera de influenciar o los logros que han obtenido en sus vidas o en la de los demás, consideramos líderes. Eso que se nos viene a la mente por su manera de influenciar, innovar y haber cambiado el mundo.

Les muestro algunos ejemplos de respuestas que tuve a esta pregunta. Me han nombrado médicos, bomberos, superhéroes, próceres, multimillonarios, presidentes y muchos más. Pero, ¿saben lo que ninguno me nombró? A los docentes.

Comencé el transcurso en un apasionante mundo que es el del liderazgo a partir de cursos que he realizado estos años con excelentes docentes. Y lo que más me interesó de este tema es que el liderazgo no solo puede ser aplicado en empresas u organizaciones, que es lo habitual escuchar. Por ejemplo, la frase que mejor lo representa es: ser jefe no implica ser líder, sino en cualquier ámbito, incluso en nuestras propias vidas.

Soy docente desde el año 2011, llevo 10 años transcurridos en esta hermosa carrera, pero nunca dejé de estudiar. Hoy en día estoy finalizando mi segundo curso de posgrado, por lo tanto tengo ambas visiones del ámbito educativo, la del alumno y la del docente. Por lo tanto, les quiero mostrar en esta presentación la importancia y lo fundamental del liderazgo del docente en la nueva educación. Porque si ser jefe no implica ser líder, ser docente tampoco.

Veamos esta imagen, es un aula que puede tener 60, 70 años o más, esta foto. Muestra la educación tradicional, centrada en el docente, donde este era mejor cuanto más sabía de la materia. Las clases eran principalmente unidireccionales. Este sistema fue diseñado en otra época, para otras generaciones y con un contexto económico social de aquel momento. Hagamos un poco de memoria, de la última vez que estuvimos sentados en un aula, no cambió mucho este formato, ¿no?

Ahora sí, ¿saben lo que sí cambiaron? Son los estudiantes que están sentados en esos bancos. En un momento el profesor decía: copien todo que voy a borrar. Pánico. Los alumnos de antes copiaban todo lo más rápido que podían, tratando de juntar la mayor cantidad de información posible en los apuntes. Hoy en día, eso también cambió. Los docentes les transmitimos, les compartimos el material digital, presentaciones, apuntes, y si copiamos algo en el pizarrón, ellos utilizan nuevas tecnologías para ahorrar tiempo y que les dan más satisfacción.

Los cambios generacionales impactan fuertemente en la sociedad y la educación no es la excepción. Antiguamente, el alumno asistía a clases con el objetivo y la motivación de conseguir un título para que en el futuro pueda conseguir un mejor trabajo y, por ende, una mejor calidad de vida. Ahora, este paradigma cambió también. Hoy en día, esa mejor calidad de vida que busca el estudiante es otra, no es la misma que antes. Por lo tanto, esto hay que tenerlo en cuenta para comprender el porqué de esta charla.

Ahora los invito a que nos sumerjamos, no hay mejor manera de decirlo en esta situación, ¿no? Estamos en un barco, en el medio de la tormenta. ¿Qué sienten? Yo siento soledad, angustia, temor, miedo. No sé por qué estoy ahí, la verdad. Tampoco veo un destino donde quiero llegar, no sé si el barco está a la deriva o tiene un capitán. En fin, mucha incertidumbre, ¿no?

Formo parte del equipo de tutorías del año 2012 en esta universidad, donde acompañamos a los alumnos de primer año durante su inicio en la transición universitaria y su vida universitaria y créanme que muchos de ellos se sienten como nos sentimos nosotros recién en este barco. Por eso necesitamos comprender sus ideales, sus ilusiones, sus limitaciones y sus posibilidades para poder ponernos al servicio de ellos y que sean exitosos.

Ahora reflexionemos, pensemos unos segundos más en los mejores docentes que tuvimos. ¿Qué características tenían que dejaron esa huella en nosotros? Esos que son un ejemplo y que nos vienen a la mente por habernos dado mucho más que el contenido de un programa. Algunas respuestas que obtuve a esta consigna fueron estas palabras que ven acá: personas confiables, motivadoras, innovadoras, etc. Fíjense que estas palabras hablan por sí solas y muestran fuertes características de liderazgo. Por lo tanto, los invito a que los docentes tomemos esta característica de liderazgo para que los estudiantes se sientan motivados y trabajen duro en lograr sus objetivos.

Tenemos que poner especial atención y hacer el esfuerzo en hacerles llegar este mensaje, que esos bancos que ven ahí son el mejor lugar para que ellos hagan su inversión, el aula de un establecimiento educativo. Para esto vamos a tener que trabajar muy fuerte en la motivación. Pensemos que, por estar sentados en el mismo lugar, en la misma aula, los alumnos no son iguales. En general, lo que vemos, lo que ellos nos muestran, es esta punta del iceberg, pero todo lo demás, lo que no vemos, es lo que el estudiante realmente es, siente, piensa y padece. Entonces les propongo que tratemos de conocerlos más. Utilicemos el concepto de educación centrada en el estudiante y así tratar de identificar sus necesidades genuinas.

Ahora les quiero mostrar algo muy interesante, sobre todo por la analogía que se puede hacer. Esto está tomado del libro de James Hunter, La paradoja, donde plantea un antiguo paradigma del liderazgo servicial apuntado a organizaciones, y yo lo tomo como una analogía al ámbito educativo. Veamos. Plantea que en un sistema verticalista, en una organización, los rangos inferiores suelen estar al servicio de las necesidades de los rangos superiores. Por ejemplo, el empleado al servicio de la necesidad del jefe, el jefe al servicio de la necesidad del gerente, y así sucesivamente. Y todos ellos de espaldas al cliente.

Si hacemos una analogía, como dije, al ámbito educativo, muchas veces pasa algo parecido. Los ayudantes, los jefes de cátedra están al servicio de la necesidad del docente, el docente al servicio de las autoridades, y todos ellos a su vez a espaldas de los estudiantes. ¿Qué pasa en el primer caso? El cliente se va a la competencia. Pero en el caso de los estudiantes, pueden dejar la materia, dejar la carrera, en resumen, desmotivarse y dejar de estudiar, que es lo que no queremos.

Entonces plantea un nuevo paradigma del liderazgo, donde dice que ese sistema verticalista está bien que sea así, pero debe ser con la pirámide invertida. Donde, en una organización, los rangos superiores estén al servicio de los rangos inferiores y todos ellos a su vez al servicio del cliente, y así lograr la mayor satisfacción. Haciendo la misma analogía, las autoridades tienen que estar al servicio del cuerpo docente y todos ellos en conjunto al servicio de los estudiantes. De esta forma, el estudiante se va a sentir acompañado y va a ser consciente de que tiene a quien recurrir en caso de necesitar algo.

Y entonces Bernardo Bárcena, en su libro El liderazgo de Francisco, plantea tres acciones que podemos tomar para ejercer efectivamente el liderazgo servicial en una organización. Lo vuelvo a tomar como analogía al ámbito educativo. Bernardo dice que los estudiantes, hay que lograr, perdón, que los estudiantes, en nuestro caso educativo, quieran, sepan y puedan.

Quieran, quiere decir que trabajen con entusiasmo y motivación. Tenemos que utilizar, esto es fundamental, utilizar nuestra experiencia, nuestros logros personales y nuestra creatividad para hacerles llegar un mensaje de motivación y que trabajen duro para lograr sus objetivos.

Que sepan, démosle toda la información que tengamos, no nos quedemos con nada, y no solo de la materia, sino de todo lo que está alrededor. Compartamos la información, noticias, novedades, videos, facilitémosle algún contacto que tengamos que le pueda solucionar algún problema, estemos informados de alguna beca o alguna pasantía laboral que le podamos brindar para que mejoren su situación.

Y que puedan, que tengan los recursos necesarios para realizar sus tareas. Y esto implica que nosotros, como docentes, pongamos a disposición del alumno las herramientas que tengamos o las que podamos conseguir para que ellos puedan trabajar. Por ejemplo, puede ser desde una computadora hasta crear un aula especial para que ellos estudien con un pizarrón o una biblioteca de la especialidad. Tenemos que preguntarles e identificar qué necesitan para poder lograr sus objetivos de la mejor manera. Fíjense todo lo que tenemos los docentes a nuestra disposición para liderar nuestros cursos.

Otra característica muy importante que veíamos antes es la de ser innovadores. Yo como alumno me motivo mucho cuando veo innovación en las prácticas docentes. Cuando un docente me enseña a manejar una nueva herramienta, una nueva aplicación o manejar un nuevo software, son herramientas que voy a utilizar para esa materia, pero que después me llevo conmigo para utilizarlas a futuro.

Otra herramienta muy poderosa de la innovación es sugerirles a los alumnos que participen en actividades de investigación. Con el tiempo que puedan y que tengan, pero que se inicien en ese ámbito. Yo como alumno comencé siendo investigador en el 2011 y me motivó muchísimo a seguir estudiando y a recibirme. Por eso los docentes tenemos que adquirir